domingo 25/10/20

Un autobús causa el colapso de San Andrés al atascarse en la calle del Sol

Un autobús portugués colapsó ayer la calle de San Andrés cuando trató de girar por la calle del Sol y el conductor descubrió que el vehículo era demasiado voluminoso.

Las maniobras del autobús para girar a la izquierda provocaron una larga cola	pedro puig
Las maniobras del autobús para girar a la izquierda provocaron una larga cola pedro puig

Un autobús portugués colapsó ayer la calle de San Andrés cuando trató de girar por la calle del Sol y el conductor descubrió que el vehículo era demasiado voluminoso. El incidente tuvo lugar pasadas las doce del mediodía, y provocó un embotellamiento que sirvió para poner de relieve la vital importancia que tiene para el tráfico de la ciudad la calle de San Andrés, puesto que la cola de vehículos llegó hasta la plaza de Pontevedra.
Después de mucho maniobrar, el conductor consiguió salir de aquel atolladero y circular hasta el Paseo Marítimo, pero la circulación tardó un poco más en recuperar la normalidad, a pesar de los esfuerzos de la Policía Local por dirigir el tráfico.
La realidad es que, desde que se abrió el túnel de La Marina y se prohibió la circulación en superficie por la avenida de La Marina, cada vez hay más vehículos que recorren la calle de San Andrés, puesto que es la única vía que permite desplazarse a todo lor largo del istmo de la península herculina, sin contar con el Paseo Marítimo.
Eso quiere decir que la mayor parte del tráfico que procede de Alfonso Molina (la principal vía de entrada a la ciudad) y que pretende quedarse en el centro, muchas veces se desplaza por la calle de Juana de Vega hasta San Andrés, donde se encuentra con el tráfico que baja también desde otros barrios de la ciudad.
Los que más lo notan son los conductores del transporte público, que reconocen que es muy difícil cumplir con los horarios que les marca la Compañía de Tranvías cuando la línea pasa por San Andrés. “Puedes tardar diez minutos en atravesarla, en hora punta”, asegura.
Además, los desvíos en superficie, con la nueva rotonda instalada ante Correos, fuerzan a los vehículos que tienen que evitar la zona peatonal de La Marina a dirigirse por la calle del Sol, cruzándose otra vez en San Andrés.
El resultado es un tráfico muy intenso para una calle que apenas tiene un carril por cada sentido y que acaba en una zona semipeatonalizada de un único sentido. En su día, se planteó convertirla en una verdadera calle peatonal pero, en cambio, se ha convertido en una arteria vital para el tráfico.

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