lunes 25.05.2020

Aumenta el temor a los atracos en las farmacias con horario prolongado por la cuarentena

Durante la Semana Santa se produjeron dos robos con intimidación en sendos locales de la avenida de Arteixo
Varios clientes hacen cola frente a una farmacia | patricia g. fraga
Varios clientes hacen cola frente a una farmacia | patricia g. fraga

Con las calles mucho más vacías de lo que es habitual debido a la cuarentena, las farmacias se convierten en uno de lo pocos lugares que concentran público. Pero, además de clientes, las farmacias atraen delincuentes. Durante la Semana Santa se produjeron dos atracos y Carlos Varela, vocal del Colegio de Farmacias reconoce que “existe una preocupación general, porque somos muy poquitos establecimientos los que estamos abiertos”; señala.

Afortunadamente, un decreto les permite dispensar los medicamentos a través del guardiero y, de hecho, Varela informa de que hay farmacias que han optado por utilizar este método de manera permanente, para evitar incidentes desagradables. Otras siguen atendiendo a los clientes de manera habitual durante la mayor parte del día, pero en las últimas horas prefieren cerrar la puerta y emplear el guardiero cuando la jornada está avanzada. Todos se consideran vulnerables. “Efectivamente, somos expuestos a cualquier tipo de atraco, debido a que hay muchos horarios, especialmente ahora, con el estado de confinamiento”.

En primera persona 
Nadie lo sabe mejor que Varela, que sufrió el último atraco registrado en una farmacia, el Jueves Santo. Dos días antes, otra farmacia había sido atracada en la misma calle, la avenida de Arteixo. El primer incidente tuvo lugar a las tres y cuarto de la tarde. El segundo, el que padeció Varela, fue poco después de las nueve de la noche. El atracador se metió detrás del mostrador, le apuntó con un destornillador cogiéndole por sorpresa, de manera que no pudo apretar el botón de alarma.

“Estaba ahí con dos empleados. Y en ese momento caí: ¿Qué otro establecimiento hay abierto un Jueves Santo por la tarde? Solo un puñado”, comenta el farmacéutico. Así que cuando llegó al Policía, les pidió que extremaran las precauciones. Y cuando puso la denuncia en Lonzas se lo comentó de nuevo a las autoridades. Hay que tener en cuenta que Varela forma parte del comité de seguridad ciudadana que se reúne dos veces al año en la Subdelegación del Gobierno. “Estuve con la Policía Judicial hablando del tema y pidiéndoles que extremaran la vigilancia”. Aunque la mayor parte de las farmacias cuentan con sistemas de seguridad de uno u otro tipo, no siempre es suficiente. 

Sobre todo ahora, en una situación anómala en la que no pueden contar con la cobertura que suponen los ojos de los transeúntes. Como establecimientos sanitarios están a pie de calle, en primera línea, y todos estos están abiertos hasta una hora determinada, pero las farmacias sí abren, porque tienen horario ampliado o están de guardia. 

Varela considera que ha habido un aumento de la criminalidad en el sector en las grandes ciudades. “Hay un índice de criminalidad que está creciendo. Este mes se conoció que detuvieron a unos atracadores de ocho farmacias en Madrid”. El vocal del colegio conoce a varios colegas en al capital y todos coinciden en describir la sensación de desasosiego que les invade cada vez que atienden a un público que cada vez más va embozado con mascarilla. Sobre todo, cuando solo hay un farmacéutico.

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