• Martes, 16 de Octubre de 2018

Aumenta el deterioro del mercado de Santa Lucía sin que trascienda el proyecto de reforma municipal

Desde el pasado mes de abril nada se sabe del proyecto de reforma del mercado de Santa Lucía que decidió encargar el Ayuntamiento al arquitecto Manuel Gallego Jorreto tras descartar la creación de un centro de salud en este inmueble

Aumenta el deterioro del mercado de Santa Lucía sin que trascienda el proyecto de reforma municipal
En el exterior del mercado solo queda un negocio abierto y el deterioro es muy visible | quintana
En el exterior del mercado solo queda un negocio abierto y el deterioro es muy visible | quintana

Desde el pasado mes de abril nada se sabe del proyecto de reforma del mercado de Santa Lucía que decidió encargar el Ayuntamiento al arquitecto Manuel Gallego Jorreto tras descartar la creación de un centro de salud en este inmueble del barrio de A Falperra como había pactado el anterior Gobierno local con la Consellería de Sanidade. El concejal de Regeneración Urbana preveía, en una de sus últimas declaraciones sobre esta infraestructura, que la remodelación de la plaza comenzaría a final de año pero a estas alturas parece difícil cumplir los plazos ya que ni siquiera ha trascendido la idea final. Y mientras el Consistorio le da la espalda al edificio este sigue deteriorándose con el paso del tiempo y tanto es así que sin ir más lejos lleva un mes con el ascensor averiado sin que nadie acuda a arreglarlo.
El pasado mes de noviembre el alcalde, Xulio Ferreiro, junto con los concejales de Empleo y Empresa, Regeneración Urbana y Participación Ciudadana, Alberto Lema, Xiao Varela, y Claudia Delso, respectivamente, acudió al mercado de Santa Lucía para presentar un proyecto de centro de salud y plaza de abastos que, por sus características, la Xunta –que debía encargarse de construir el equipamiento sanitario– tuvo que rechazar.
Los planos que llevaron los representantes del Ayuntamiento a su encuentro con los vecinos continúan expuestos detrás del mostrador de una carnicería que cuando empezaron las negociaciones del Ayuntamiento del PP con el Ejecutivo autonómico estaba abierta. Pero tras meses de cruces de acusaciones e intentos infructuosos de llegar a un acuerdo por parte de las dos administraciones, el Consistorio decidió avanzar con un plan para la infraestructura que solo tuviese mercado y un centro cívico o algún local para uso vecinal.
Las últimas informaciones sobre este encargo se dieron en un acto de Marea Atlántica a principios de abril y desde entonces no han trascendido más datos sobre cómo va el proyecto prometido ni tampoco ha habido intención de acercamiento con la Xunta. La Asociación de Vecinos y Comerciantes de A Falperra sí encargó alternativas que incluían el centro sanitario e, incluso, volvió a reunirse con la Consellería de Sanidade, siempre con el Ayuntamiento al margen.

Pasillos vacíos y sin luz
Con la decisión de Ferreiro y su equipo de seguir con el proyecto de manera unilateral, no se han producido cambios en el objeto del plan encargado a Gallego Jorreto (que, dicen, fue el único que visitó el inmueble en este tiempo) pero tampoco se ha dado a conocer siquiera el anteproyecto. Con esta indefinición parece improbable que se cumpla la previsión que hacía en marzo Xiao Varela, cuando indicó que las actuaciones podrían empezar “cara final de ano” si no había ningún imprevisto.
Pasado el ecuador del ejercicio y con agosto prácticamente inhábil, después del anteproyecto tendría que llegar el proyecto definitivo y también unos plazos legales de licitación por los que no daría tiempo a que una hipotética adjudicataria iniciase la reforma. Aunque los placeros que resisten en Santa Lucía no ven del todo mal que no se haga una recuperación que no quieren, lo cierto es que sí les gustaría que se hiciese reparaciones en un edificio que cada vez presenta un estado peor. Un recorrido por los pasillos fantasmas deja ver luces estropeadas y un ascensor que hace las veces de montacargas porque este lleva parado desde hace un mes y nadie lo arregla. l