miércoles 25/11/20

Las asociaciones de motoristas alertan del peligro en las carreteras coruñesas

El incremento de las muertes de motoristas en accidentes de tráfico en la carretera, once solo en Galicia en lo que va de año, ha puesto en tela de juicio el mantenimiento de las infraestructuras viarias.

Las biondas son responsables de un 18% de las víctimas mortales en accidentes con motoristas             quintana
Las biondas son responsables de un 18% de las víctimas mortales en accidentes con motoristas quintana

El incremento de las muertes de motoristas en accidentes de tráfico en la carretera, once solo en Galicia en lo que va de año, ha puesto en tela de juicio el mantenimiento de las infraestructuras viarias. Las asociaciones de motoristas acusan a las autoridades de no hacer su trabajo porque en el caso de A Coruña y su área, el estado de las carreteras merece un suspenso. La Asociación Mutua Motera (AMM) remite a Stop Guardarraíles esta cuestión. Ellos califican de “malo” el nivel de seguridad de las carreteras, sobre todo e una cuestión tan vital como los guardarraíles: “Muchas carreteras que se acaban de abrir, como la Tercera Ronda, no cuenta en todo su recorrido con Sistemas de Protección de Motoristas (SPM)”.
Los SPM evitan que el guardarraíl corte a un motoristas que se estrelle contra ellos. Y aunque desde esta asociación reconocen que hay tramos de la Tercera Ronda que cuentan con SPM, hacen hincapié en que la protección  se limita a los tramos que los técnicos de Fomento han juzgado que era necesario:. “Sobre todo el ramal que lleva al aeropuerto no cuenta con SPM, ni tampoco la rotonda de acceso, que es  superpeligrosa”. De igual manera ocurre con las carretera de Miño a Betanzos o de Oleiros a Sada, en las que los SPM brilla por su ausencia. 
María José Aguilar, de Stop Guardarraíles, recuerda que las biondas, pensadas para evitar que los vehículos se salgan de la calzada, son verdaderas amenazas para los que circulan en motocicleta, “se encuentran detrás del 18% de los accidentes de tráfico mortales de este medio de transporte”. Es decir, que si todas las carreteras gallegas contaran con SPM la cifra de víctimas no habría superado los diez en lo que va de año.

En ciudad
Dentro de la ciudad, el peligro se reduce, “aunque es posible morir a 30 kilómetros por hora si impactas contra una de esas barreras”, comenta uno de estos activistas. Pero en A Coruña se ha hecho poco por fomentar este medio de transporte: “Si se hay más espacio para el aparcamiento en el centro de lo que había hace unos años, pero no hay un compromiso serio por parte de la  administración local. Aunque también reconocen que se ha avanzado en el pintado de las señalizaciones horizontales con pintura antideslizante, añaden que hay mucho que mejorar en ese campo. “A pesar de que hay muchos concejales que van en moto, eso no ha servido para que muestren una mayor sensibilidad”, añaden.
A esto se añaden los baches y sus remiendos, que son casi igualmente peligrosos para los motoristas. En algún caso, como el de la AC11, en el kilómetro 3,9, en Fonteculler, un agente de la Guardia Civil, también motorista, denunció en su día el verdín que cubría el firme y que provocaba que las ruedas patinaran. 
En general, las condiciones de circulación para los motoristas comenzaron a empeorar en todo el territorio a partir de 2007, cuando los recortes provocados por la crisis económica obligaron a abandonar o aplazar los planes para mejorar la seguridad.

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