miércoles 21/10/20

Arranca en la Audiencia el juicio por el homicidio de un septuagenario en Orillamar

Como una suerte de venganza entiende la Fiscalía la muerte del septuagenario cuyo cuerpo fue hallado en su propia vivienda, el número 25 de la calle de Orillamar, en octubre de 2011.

el cuerpo de la víctima apareció en el dormitorio del piso de orillamar pedro puig
el cuerpo de la víctima apareció en el dormitorio del piso de orillamar pedro puig

Como una suerte de venganza entiende la Fiscalía la muerte del septuagenario cuyo cuerpo fue hallado en su propia vivienda, el número 25 de la calle de Orillamar, en octubre de 2011. El hombre vivía solo pero desde unos meses antes había acogido en su casa a una pareja portuguesa, las mismas personas que desde hoy ocupan el banquillo de la Audiencia Provincial acusadas de su muerte.
Los dos, un treintañero y una cuadragenaria, se enfrentan acusaciones por delito de homicidio, pero también por robos con violencia (uno intentado y uno consumado) contra la víctima, que pueden costarles, en total, penas de 19 años y 10 meses de reclusión. Estos tienen que ver con dos incidentes ocurridos en el mes anterior al crimen, y fueron denunciados por el anciano solo unas semanas antes de su muerte. Es por eso que la representación del Ministerio Público vincula ambos hechos.

comida y dinero
Siguiendo la versión que ofrece el fiscal, el fallecido abrió su casa a los procesados  en agosto de 2011. Las relaciones fueron buenas los primeros días pero, pasadas unas semanas, comenzó a deteriorarse, cuando el hombre comenzó a notar que le faltaba comida y dinero que guardaba en casa. El primero de los incidentes está fechado el 2 de septiembre cuando, según contó el septuagenario a la Policía, sus invitados le exigieron dinero y lo zarandearon en una silla hasta tirarlo al suelo a modo de amenaza. En aquella ocasión no presentó denuncia, pero un segundo ataque, tres semanas después, le llevó a comisaría. Fue a raíz de lo ocurrido en la vivienda el día 25 del mismo mes, cuando, según relató el hombre, los acusados lo asaltaron y lograron robarle 50 euros que llevaba consigo mientras proferían contra él la amenaza de “romperle la cabeza”.
Si la tesis del fiscal es cierta, estas se cumplirían apenas unos días después. La denuncia motivó la detención de ambos y su ingreso en prisión por unos días; a su salida, y siempre según esta versión, orquestaron su venganza: acudieron a la vivienda de su conocido por la noche y, mientras este se encontraba en la cama, irrumpieron en su habitación y comenzaron a golpearle, “aprovechándose del notorio desequilibrio de fuerzas”.
El forcejeo concluyó en el momento en que, en medio del forcejeo, le provocaron una brusca torsión del cuello a la víctima, que le causó una separación completa de las vértebras cervicales. Por ella, ambos se enfrentan a un delito de homicidio agravado, según el fiscal, por el “abuso de superioridad” de los acusados sobre la víctima.  n

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