domingo 20.10.2019

Apenas un 10% de las viviendas de la ciudad son totalmente accesibles

El Grupo de Personas con Discapacidad de A Coruña critican la falta de voluntad política y pública ante la legislación vigente
Francisco Carreira accede con dificultad al portal de sus padres en la calle del Socorro ya que existe un escalón de 20 centímetros desde la reforma de la vía | pedro puig
Francisco Carreira accede con dificultad al portal de sus padres en la calle del Socorro ya que existe un escalón de 20 centímetros desde la reforma de la vía | pedro puig

A pesar de que existe una ley de 2017 por la cual todos los edificios deben ser accesibles, en la práctica esta norma se cumple en un porcentaje ínfimo. Según los últimos datos presentados por Demarbre en el Congreso Nacional de Administradores de Fincas, solo el 0,6% de los 9,8 millones de viviendas de España son universalmente accesibles, un hecho que se puede extrapolar prácticamente a la ciudad.

“Edificios que sean plenamente accesibles son apenas un 10% y sobre todo son de vivienda nueva, aunque hay algunos que se empiezan a adaptar”, indica el representante del gabinete de accesibilidad del Grupo de Personas con Discapacidad de A Coruña (Grumico) y arquitecto voluntario Francisco Carreira.

Como él, son muchos los que se encuentran problemas a la hora de moverse, ya no solo por las calles, sino en su propia vivienda, lo que parece simular muchas veces un encarcelamiento. “Es una mezcla entre falta de voluntad política y de concienciación porque al final parece que la accesibilidad es un tema secundario, de privilegios y que lo estamos pidiendo por capricho cuando es todo lo contrario, es una necesidad porque nadie quiere quedarse en su casa encerrado, que es lo que le pasa a mucha gente”, destaca el coruñés, al mismo tiempo que asegura que “no es cuestión de legislación, porque ya existe, sino de aplicarla”.

Desde que sufrió la lesión medular, Carreira ha experimentado en su propia piel y a través de la de compañeros de la asociación la falta de concienciación y empatía de los demás, sobre todo de las comunidades de vecinos. Desde la negativa de facilitar el acceso a un ascensor en su propia vivienda hasta tener que llegar a juicio porque una inquilina solicitaba un dispositivo para poder abrir el portal de su casa al ser demasiado pesado; “le salió más caro a la comunidad de vecinos que un muelle de una puerta”, destaca. “Es un derecho que tenemos todos el de acceder a nuestra vivienda o a cualquier servicio recogido por ley”, explica.

Día a día

Portales con escalones y también en el descansillo, rampas con una pendiente excesiva, estrechez de las puertas –sobre todo de la cocina y los baños– y los pasillos son algunos de los inconvenientes que se encuentran cada día las personas con movilidad reducida, tal y como señala la trabajadora social de Grumico, Laura Presedo.

“A la hora de la búsqueda de un alquiler, una persona de movilidad reducida tiene muchísimas dificultades porque van a ser alquileres más elevados al ser sitios más nuevos. Es muy complicado”, indica, al mismo tiempo que entiende que “no es normal que un baño esté adaptado con barras pero por lo menos que tengas la posibilidad de hacerlo”.

En muchas ocasiones no son solo las personas que se mueven en una silla de ruedas las que encuentran dificultades a la hora de acceder a la calle desde su vivienda y viceversa, ya que el paso del tiempo hace que la pérdida de facultades sea un hecho.

“Todos vamos para mayores y lo que hoy no nos cuesta nada pues mañana va a costar un poquito más. Y a veces, simplemente, es una cosa temporal como una torcedura de un tobillo y te tiene condenado a estar en tu casa un mes... Mucha gente hasta que no lo experimenta en primera persona no se da cuenta de la importancia que tiene”, indica el representante del gabinete de accesibilidad de Grumico

Reunión

Francisco Carreira se reunirá con el nuevo Gobierno local a mediados del próximo mes como coordinador del Grupo de Accesibilidad Coruña (GAC), perteneciente a Grumico, para tratar posibles mejoras en materia de accesibilidad.

Entre los temas que estarán encima de la mesa habrá uno relacionado a la necesidad de instalar una rampa en el número 30 de la calle del Socorro –la vivienda de sus padres– ya que, con la reforma de la vía, el escalón del portal pasó tener 10 a 20 centímetros. “Lo intenté con la anterior corporación y no tuve suerte pero hay que seguir luchando”, indica.

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