martes 27/10/20

Ángel Garmendia | “Queremos dar un salto a la modernidad para recuperar un puesto de referencia”

Ángel Garmendia es el nuevo presidente del Club del Mar de San Amaro y llega con una apuesta por la renovación basada en la participación, la transparencia y la promoción de aspectos como el deporte, la cultura o la solidaridad.
 

Ángel Garmendia posa en las instalaciones del Club del Mar de San Amaro | patricia g. fraga
Ángel Garmendia posa en las instalaciones del Club del Mar de San Amaro | patricia g. fraga

Ángel Garmendia es el nuevo presidente del Club del Mar de San Amaro y llega con una apuesta por la renovación basada en la participación, la transparencia y la promoción de aspectos como el deporte, la cultura o la solidaridad.

¿Cómo suena ser presidente del Club del Mar de San Amaro?
Suena muy bien, estoy muy contento, ilusionado y con mucha responsabilidad porque dirigir un club tan importante en A Coruña y con una trascendencia tan importante durante el siglo XX es una responsabilidad muy grande. Muy ilusionado y esperanzado con conseguir unos objetivos.

¿Cómo valora que la votación estuviese muy reñida?
Que la sociedad está viva porque se presentan dos alternativas y que haya una diferencia tan escasa significa que había dos propuestas interesantes.

¿Cuáles son esos objetivos?
Hicimos una apuesta muy valiente e ilusionante por transformar la gestión económica y administrativa del club para el futuro. Planteamos un plan a medio y largo plazo que estabilice la sociedad en estos aspectos y abrirla directamente con una reforma de los estatutos a la participación y la transparencia.

¿Por dónde pasa el futuro?
Por potenciar todas las actividades deportivas que tenemos, son muchísimas y en algunos casos punteras en la ciudad. También hay que fomentar el carácter social porque es un lugar de encuentro e intergeneracional. Hay que fomentar valores de solidaridad, igualdad y eso se tiene que reflejar. Tenemos que dar una vuelta en materia cultural porque un capital humano como tenemos dentro de la sociedad, queremos potenciarlo de manera definitiva.

¿Cómo se da esa vuelta en el aspecto cultural?
Vamos a potenciar nuestra biblioteca, haremos charlas sobre diferentes temas centrándolas en aspectos deportivos y en temas concretos que afectan al futuro de la ciudad de una manera transversal y dándole a los diferentes colectivos sociales un lugar dónde puedan expresar de una manera directa sus inquietudes que afectan a una sociedad conformada por personas de todas las generaciones. También queremos trabajar en el aspecto de la solidaridad, hay potencial para generar convenios de colaboración con entidades sociales para ayudarles en esa labor tan importante que están haciendo con muchas personas que están pasando situaciones complicadas. Plantearemos convenios con la Cocina Económica, Padre Rubinos o el Banco de Alimentos.

¿Lo que busca es una versión renovada del club?
Queremos que sea un club deportivo y también social y solidario, esa es nuestra aspiración. Nos va a costar porque necesitamos mucho trabajo para que seamos un referente dentro de lo que tienen que ser las sinergias tanto deportivas, culturales, sociales y solidarias.

Sustituye a Manuel Lugrís, que llevaba un largo período como presidente. ¿Llega aire nuevo?
Valoro a nivel personal y humano la figura de Manuel Lugrís. Siempre va a ser un referente, pero son visiones totalmente diferentes a la hora de lo que tiene que ser la gestión del club. Queremos que el club, que lleva más de ochenta años de vida, se constituya nuevamente en uno del siglo XXI. Queremos dar ese salto de calidad a la modernidad que nos permita volver a ocupar el puesto de referencia que ocupamos durante el siglo XX.

¿Confiaba en sus opciones?
Sabíamos que era complicado porque era una persona que lleva tantos años y con un aval de gestión determinado, pero la gente entendió que el club necesita dar un paso adelante.

¿Dos años de mandato son suficientes para el cambio?
Se plantea como una de las primeras medidas la renovación de los estatutos porque entendemos que hay que buscar la posibilidad de buscar un período un poco superior. Entre tres y cuatro años sería lo necesario para que se pueda visualizar un trabajo.

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