viernes 23/10/20

La ampliación del puente de A Pasaxe se añade a la de Alfonso Molina en contra de la apuesta municipal

El anuncio del Ministerio de Fomento de que ha adjudicado el contrato del proyecto para la ampliación del puente de A Pasaxe es otro golpe del Gobierno a las pretensiones del Ayuntamiento de pacificar el tráfico en Alfonso Molina: el documento, que costará 573.000 euros, contempla construir un segundo puente junto al primero, para que formen una única plataforma sobre la que discurrirán cuatro carriles en cada sentido, en vez de los tres que existen actualmente.

Por el viaducto circulan a diario cerca de 90.000 vehículos, según cálculos de Fomento | JAVIER ALBORÉS
Por el viaducto circulan a diario cerca de 90.000 vehículos, según cálculos de Fomento | JAVIER ALBORÉS

El anuncio del Ministerio de Fomento de que ha adjudicado el contrato del proyecto para la ampliación del puente de A Pasaxe es otro golpe del Gobierno a las pretensiones del Ayuntamiento de pacificar el tráfico en Alfonso Molina: el documento, que costará 573.000 euros, contempla construir un segundo puente junto al primero, para que formen una única plataforma sobre la que discurrirán cuatro carriles en cada sentido, en vez de los tres que existen actualmente. La inversión en la obra rondará los 24,5 millones de euros.
Para Fomento, se trata de una obra necesaria, porque por el puente circulan casi 90.000 vehículos diariamente. En un comunicado el ministerio señala que  “la ampliación de capacidad del Puente del  Pasaje y sus nudos adyacentes, beneficiará tanto a la AC-11 (Alfonso Molina) y a la AC-12 (avenida de A Pasaxe), que son las vías con mayores tráficos en los accesos a la ciudad, como a las carreteras autonómicas AC-173 y AC-174, en Oleiros”. 
Aceras y carril bici 
Por el momento, el Ayuntamiento no se ha pronunciado al respecto. En noviembre de 2015, el alcalde, Xulio Ferreiro, había hecho públicas su pretensión de que se incluyeran las sugerencias de la Concejalía de Regeneración Urbana en la redacción del proyecto del puente, igual que ocurrió con la avenida de Alfonso Molina. Ferreiro pretendía que se tuviera en cuenta no solo el carril bici, sino también la incidencia del transporte metropolitano y la estación intermodal. 
En ese aspecto, en el proyecto también se contempla construir aceras más anchas en ambos sentidos para el tránsito de los peatones y con un carril para ciclistas, que ocuparán en total más de seis metros. Además, se incluirán pasarelas peatonales que conectarán el puente con el litoral de la ría.
Alegaciones 
Si al final el proyecto resulta no ser del agrado del Gobierno local (que mantiene un permanente desencuentro con Fomento desde que el actual ministro, Ignacio de la Serna, asumió el cargo), siempre puede presentar las correspondientes alegaciones. Es lo mismo que el concejal de Regeneración Urbana, Xiao Varela, anunció que haría respecto al proyecto de ampliación de Alfonso Molina, que se prevé que se saque a exposición pública (proceso que se prolongará sesenta días) antes de que acabe el mes. 
La razón de estas alegaciones es que Fomento no ha aceptado las modificaciones posteriores solicitadas por el Gobierno local. El acuerdo alcanzado en junio se centraba en la calzada, y el Ayuntamiento insiste en desarrollar los bordes con un carril bici, aceras que permitan el paso peatonal, mejorar las zonas verdes e ideas como habilitar los puentes para que los indigentes pudieran dormir más cómodamente debajo de ellos o un paso subterráneo para ranas y reptiles. Fomento rechaza estas ideas por considerarlas incluso peligrosas, como es el caso de aceras tan cerca del tráfico que circula a 80 kilómetros por hora. El edil de Regeneración Urbana, Xiao Varela, reconoció en su día que presentar alegaciones retrasaría el comienzo de las obras: “Eu quería evitar que foramos ao proceso de exposición pública e alegacións porque entendo que é moi engorroso, pero se ten que chegar...”.
En cuanto a los plazos para la ampliación del puente, son aún mayores: para la redacción del proyecto se estipulan 14 meses, y después, el ministerio sacará a concurso la obra, que podría estar adjudicada para principios de 2019. Las previsiones más optimistas apuntan a que la obra podía inaugurarse en 2015.
En todo caso, Fomento parece decidido a mantener el proyecto inicial de un acceso fácil para los vehículos en vez de una tráfico más blando que propugna la Marea Atlántica. l

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