viernes 19.07.2019

La amenaza del picudo rojo obliga a actuar en las palmeras de la ciudad

Al picudo rojo, esa plaga que parece haber llegado para quedarse y arrasar con buena parte de las palmeras de la comunidad, le resultará algo más complicado “entrar” en A Coruña.

La colocación del nuevo sistema obliga a retirar las ramas de las copas de las palmeras | Patricia G. Fraga
La colocación del nuevo sistema obliga a retirar las ramas de las copas de las palmeras | Patricia G. Fraga

Al picudo rojo, esa plaga que parece haber llegado para quedarse y arrasar con buena parte de las palmeras de la comunidad, le resultará algo más complicado “entrar” en A Coruña. Ese al menos es el objetivo de la Concejalía de Medio Ambiente, que acaba de iniciar la retirada de las ramas más altas para instalar un sistema que permitirá detectar su presencia en 75 de los ejemplares más valiosos de la ciudad, incluidos los de los Jardines de Méndez Núñez. 
“Este luns comezaron os traballos de limpeza de copas das palmeiras que son precisos para colocar este sistema, que durante tres anos enviará datos de maneira periódica e alertará en caso de que a praga chegue a estes xardíns históricos”, indicó la concejala del ramo, María García. El sistema permite detectar la infección en sus primeros estadios, y se colocará en las palmeras de la Rosaleda, de la Ciudad Vieja y de los jardines de Méndez Núñez. “Estamos a poñer en marcha medidas de prevención para protexer os exemplares con valor singular, ambiental e patrimonial da cidade, para asegurarnos de que a praga non chegue aos exemplares de maior valor da cidade”, indicó García. 
Según la edil, la iniciativa, que tiene un coste de 23.000 euros, “é o único sistema que, ata o momento, dá resultados para o coidado preventivo das palmeiras e enmárcase na atención que o Goberno local mantén cos espazos verdes máis antigos da cidade e nos que se atopan os exemplares máis valiosos, tanto a nivel ambiental como dende un punto de vista patrimonial”.

Afección en el sur
El escarabajo del picudo es un insecto procedente de Asia que llegó a la Península hace ya 25 anos y que resulta muy dañino para las palmeras, en especial para las especies canaria y datilera, ya que ataca al interior de árbol y cuando este comienza a dar síntomas externos, su estado de deterioro está demasiado avanzado. De ahí que, teniendo en cuenta la afección que está causando en toda la costa pontevedresa, el Ayuntamiento comenzase ayer a preparar las palmeras en las que se instalará este método de detección sísmica que percibe la vibración que produce el picudo rojo en sus primeras fases.
Con este paso, el Gobierno local quizá pretenda evitar talas como las llevadas a cabo en los últimos meses y que tantas protestas han provocado en la ciudad, como las llevadas a cabo para la construcción del carril bici metropolitano Hace solo una semana, los vecinos del barrio de Los Rosales presionaron al Ayuntamiento hasta que consiguieron paralizar otra acción similar prevista en el paseo de los Fuertes. l

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