sábado 26/9/20

Un altercado en una casa okupa acaba con tres heridos y dos detenidos por el 092

Los residentes implicados estaban bebidos y se 
habían enzarzado en una pelea a botellazos
El pequeño inmueble del número 29 lleva ocupado cerca de dos años | quintana
El pequeño inmueble del número 29 lleva ocupado cerca de dos años | quintana

“No me extraña nada, están todo el día entrando ahí con botellas”, comentaba una trabajadora de la zona al preguntársele por el altercado que ayer se registró en el número 29 de la avenida de Peruleiro. Esta antigua casa lleva por lo menos dos años ocupada por unos jóvenes, que ayer protagonizaron entre ellos una pelea a botellazos que se saldó con varios heridos leves, que requirieron puntos de sutura, así como una intervención de la Policía Local, que detuvo a dos implicados, ambos de menos de treinta años, después de asegurarse de que recibieran asistencia sanitaria. .

Estos individuos, de nacionalidad marroquí, son conocidos desde hace tiempo por los vecinos, que les achacan pequeños robos en coches estacionados en los alrededores. Además, la comunidad que ocupa el número 31 de la misma calle ha denunciado varias sustracciones de prendas colgadas en los tendederos de la parte de atrás, aunque en este caso es difícil discernir si se trata de los okupas marroquíes o de otro intruso que lleva tiempo instalado en una de las casas del Camino del Pinar, justo en la parte de atrás de O Peruleiro, al que califican de peligroso y conflictivo. “Siempre lleva un cuchillo encima y amenaza a la gente”; afirma una vecina.

Los residentes de Peruleiro ni siquiera saben a ciencia cierta cuántas personas viven en este viejo edificio, compuesto por entresuelo, un piso y ático. “Siempre están entrando y saliendo, muchas veces con la capucha puesta”, asegura una vecina. En la intervención de ayer, el número de marroquíes rondaba la media docena, aunque solo tres estaban implicados en la reyerta, en la que se lanzaron botellas a la cabeza. Como es habitual en las casas okupadas, roban la electricidad mediante un empalme ilegal, lo que siempre supone un peligro de incendio.

Se trata de un riesgo real: en febrero, los bomberos acudieron a Camino del Pinar, en la zona de Peruleiro, debido a un fuego declarado en la vivienda unifamiliar ocupada situada entre los número 9 y 13. Se trataba de un inmueble abandonado de planta baja y primer piso y que, cuando llegaron, las llamas ya habían causado el desplome de la cubierta. La vivienda estaba en estado de semiabandono, y okupada desde hace año y medio, al igual que otros inmuebles de la calle. En muchos casos, son toxicómanos o inmigrantes, gente con escasos recursos que se hallan en peligro de exclusión social.

Llamadas vecinales

Aunque por el momento los residentes del número 29 de Peruleiro no han protagonizado ningún incidente grave, su sola presencia genera inseguridad en los vecinos, primero por los robos y ahora, por el altercado. La mayoría de ellos no trabaja, dependen de la asistencia social, y se pasan gran parte de su tiempo bebiendo. Cada vez que hay ruidos o alguna molestia, los vecinos llaman a las autoridades, pero una residente afirma que estas no pueden hacer nada. “Yo llamé a la Policía Nacional y me trataron como si estuviera loca”, se indigna.

Hay que tener en cuenta que el edificio en el que habitan es de propiedad privada, y su dueño no ha querido interponer ninguna denuncia que permita comenzar un proceso de desahucio, así que parece que los jóvenes seguirán siendo vecinos de Peruleiro durante mucho tiempo.

Más arriba, en el barrio de Agra do Orzán, se encuentra la calle de José Baldomir, que alberga otra comunidad okupa, que también supone una molestia para el vecindario. La asociación ha pedido a las autoridades que tomen medidas, pero la problemática es idéntica a la de Peruleiro.

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