viernes 27/11/20

“Ahora los sacan del centro de día, los cuidan y se quedan con su pensión”

María luisa ansorena 
Presidenta de la Unión de Pensionistas

La experta cree que los mayores “somos como los niños. Queremos cosas básicas que nos entretengan y un poco de historia”

Ansorena cree que lo fundamental es que la gente mayor no se aísle y siga teniendo contacto con el exterior	quintana
Ansorena cree que lo fundamental es que la gente mayor no se aísle y siga teniendo contacto con el exterior quintana

María Luisa no podía pensar hace años que por la entidad que preside desfilaran mayores de 80 años para asistir a una nueva clase de informática. Tampoco que el centro de día que regentan tuviera plazas libres. De personas cuyas pensiones son básicas hoy para subsistir.

¿Cuántos son y qué requisitos hay que tener para asociarse? 
Somos 1.800 en total con los de la provincia y el único requisito es cumplir 60 años o ser pensionista. En la entidad tratamos de que las personas mayores se reúnan porque se encuentran muy solas a veces. Les ofrecemos clases de pintura, francés, informática. Hay un club de lectura y un taller de memoria. El caso es contribuir a un envejecimiento activo, que la gente no se aísle y que salga. Es muy frecuente encontrarte con gente mayor en la calle y que se pongan a contarte sus historias y eso es porque están muy solos. 

¿Es la soledad el principal problema al hacerse mayor?
Acabamos de venir de Galisenior  en Ourense y después de la comida, nadie se quería levantar de la mesa porque estaban encantados. Los viajes de un día les gustan muchísimo. Tenemos lista de espera. Este año venimos de recorrer toda Galicia. Todo lo que tenga éxito para los mayores, es bueno. Los llevas en un bus y les explicas los monumentos y las particularidades del lugar. Las personas mayores somos como niños. Queremos cosas básicas que nos entretengan y un poco de historia. En Ourense, si pudieran seguirían hablando hasta hoy. Les encanta comer y bailar. 

La gente ya no baila tanto, ¿no cree?
Si te vas al Cantones Village, ves que la gente baila, aunque es diferente. Ahora empiezan a venir los hombres a la entidad, porque antes íbamos a una conferencia y había diez. El resto éramos mujeres.

Hoy en día, los pensionistas tienen un papel clave para sustentar a las familias. ¿Eso pasa entre los asociados?
Sí, es básico y lo ves. Hay mucha gente que no te cuenta nada, pero que están pagando las hipotecas de sus hijos. Gracias a las pensiones, muchas familias pueden tirar para adelante. Nosotros lo notamos con el centro de día, del que ha salido mucha gente, algo que no pasa en la residencia de La Milagrosa. Antes los llevaban porque no los podían cuidar, pero ahora los sacan, los cuidan y se quedan con su pensión. Esto pasa en el centro de día, del que muchos piensan que es como dejar a los mayores olvidados, pero todo lo contrario. Están muy bien cuidados por personal cualificado y realizan actividades para que no deteriorarse. En la residencia, hay 64 plazas y tenemos lista de espera y en el centro, de las 70, están ocupadas 60. Después están las viviendas tuteladas en Los Rosales, donde viven personas con muchos años o que se manejan bien, pero que entran y salen con su llave. 

¿En qué proyectos trabajan actualmente? 
Estamos colaborando en diferentes programas con la Universidad. El otro día vinieron aquí y realizaron una analítica de sangre a varios socios y un reconocimiento de vista, oído y ADN para hacer una comparativa en Europa de cómo se encuentra la tercera edad de salud.

¿Y cómo se conservan los mayores en Galicia?
El muestreo se dividió por rangos de edad. Se les ofreció a los socios si querían participar. Todos los datos son confidenciales, pero por lo que nos han contado tanto cognitiva como físicamente, los mayores gallegos están envejeciendo fenomenal. El estudio, eso sí, no termina aquí. Harán un seguimiento a lo largo del año.

Ha aumentado la esperanza de vida, pero también ha cambiado la actitud de los mayores. ¿No cree?
Antes era impensable que una persona mayor fuera a clases de informática con 80 años. A mi madre con 64 años la consideraba una anciana. (Una empleada le recuerda su memoria para los números). Siempre tuve facilidad para memorizarlos y eso que de pequeña era disléxica y confundía el 14 con el 41. Antes cuando te pasaba esto, pasaban tuya y ahora es un drama. Yo veo a gente que sube a las clases con 80 años y que está encantada. El profesor de francés, por ejemplo, no les deja hablar en castellano. Estamos todos muy unidos.

¿Los pensionistas lo pasan mal para llegar a fin de mes?
Las pensiones en Galicia son las más bajas, porque hay mucha gente del mar y del campo. A ver, no es que sean millonarios, pero van tirando. Hay mucha pensión de viudedad y la gente en general no está mal de dinero. Cuando yo empecé con esto, tenía 70 y las pensiones le suponían al estado entre cuatro y cinco millones. Ahora ya son ocho. 

¿Qué cree que ocurrirá en el futuro?
Esto va a ser tremendo porque cada vez habrá más pensionistas. Cuando escucho a Christine Lagarde en Bruselas diciendo que lo que más le horroriza es que no se mueran los pensionistas, pienso: “pero si tú lo vas a ser”. Lo cierto es que el número no baja, primero porque vivimos más y después porque nos cuidamos más. Hasta ahora tenemos una sanidad buenísima, pero también es verdad que los contratos son peores y por horas y con 400 euros no tienes para nada. Y que no te valoran el trabajo. Me acuerdo cuando hablaban de los “mileuristas” y ahora pensamos, “ojalá hubiera más mileuristas”. Y en medio de todo esto, los abuelos son básicos.

¿Seguirá habiendo pensiones para los que hoy son jóvenes?
Esperemos que siga habiendo pensiones. Hasta ahora no las tocaron y siempre que haya unas elecciones por medio, estaremos a salvo. La última subida es mínima, de tres o cuatro euros, y es cierto que del fondo para pensiones cada vez queda menos porque han ido sacando para las extraordinarias. n

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