La afluencia masiva a las manifestaciones del Día de la Mujer desborda las mejores previsiones

Miles de personas se manifestaron en la tarde de ayer por las calles de la ciudad para pedir la igualdad de la mujer y el hombre en todos los sentidos en el Día Internacional de la Mujer.

La afluencia masiva a las manifestaciones del Día de la Mujer desborda las mejores previsiones

Miles de personas se manifestaron en la tarde de ayer por las calles de la ciudad para pedir la igualdad de la mujer y el hombre en todos los sentidos en el Día Internacional de la Mujer. El poder de convocatoria fue tal que desbordó incluso las expectativas más elevadas y descolocó a los responsables del dispositivo de control y emergencias, que se vieron obligados abuscar vías para desalojar la zona.
El apoyo a las dos principales manifestaciones fue tal que parte del público aseguraba que estaba viviendo la concentración más masiva de la historia reciente de A Coruña. Unas 11.000 personas –según la Policía Local– salieron desde la plaza de Pontevedra, pero la cita secundada por la mayoría de organizaciones, partidos y otros 22.000 individuos fue la que partió del Obelisco con el color morado por bandera y decenas de cánticos hasta llegar a la plaza de la Constitución, junto al que fue hogar de Rosalía de Castro.
No todos los participantes lograron alcanzar esa meta dado que las calles de la Ciudad Vieja no pudieron soportar la llegada de tanta gente. En vista de esta situación de colapso y mientras la Diputación iluminaba su fachada de morado en apoyo a la causa, los agentes empezaron a desalojar a parte de los manifestantes hacia la plaza de María Pita.

Adiós al “teito de cristal”
Este acto fue el más multitudinario aunque las reivindicaciones comenzaron por la mañana con diversas actividades como una concentración ante el Chuac, la cita de las periodistas coruñesas en la estatua de Emilia Pardo Bazán o la lectura del manifiesto oficial. Con él se exigió que desaparezcan el “teito de cristal” para acceder a los altos cargos de las empresas y la brecha salarial de las mujeres con sus compañeros.
Ante la mirada de representantes de la Marea y el PSOE, también se reclamaron más medidas que faciliten la conciliación y la igualdad de ambos sexos para el cuidado por igual de las personas al cargo. El alcalde, que respaldó el paro de sus compañeras de gobierno, alabó el papel de las coruñesas ilustres y anónimas en la historia de la ciudad.