AENA se niega a ampliar Alvedro pese a admitir que se quedará pequeño en 2021

AENA sigue haciendo caso omiso a las cifras que hay sobre la mesa y a la reivindicación general de la ciudad para que se proyecte la ampliación de la terminal del aeropuerto de A Coruña.

AENA se niega a ampliar Alvedro pese a admitir que se quedará pequeño en 2021
Un avión de Vueling, en la plataforma frente a la terminal de Alvedro | patricia g. fraga
Un avión de Vueling, en la plataforma frente a la terminal de Alvedro | patricia g. fraga

AENA sigue haciendo caso omiso a las cifras que hay sobre la mesa y a la reivindicación general de la ciudad para que se proyecte la ampliación de la terminal del aeropuerto de A Coruña. En una reciente visita del presidente de la empresa, Jaime García-Legaz, a la ciudad, este descartaba por completo una obra de reforma del espacio más empleado por los pasajeros de Alvedro. Sin embargo, los números de los estudios e informes aeroportuarios instan a hacer todo lo contrario y comenzar a preparar la obra. En dos de los escenarios planteados por el plan director de cara a 2021, el aeródromo se quedará pequeño en breve porque su capacidad máxima actual es de 1.300.000 usuarios anuales.
El Plan Director de Alvedro que AENA presentó en el Comité de Rutas de hace unos días, y que está a punto de salir a información pública, refleja que hay tres futuros previstos para el aeropuerto en los informes de los expertos. Salvo uno de ellos, los otros indican que en el horizonte de tres años habrá más usuarios de los que puede admitir por capacidad. En el mejor de los casos, la terminal coruñesa podría rozar 1.600.000 viajeros pese a la futura afección por la llegada del AVE. Incluso aunque el tren de alta velocidad se llevase al 25% de los usuarios (pues se estima que restaría la mitad de las personas que vuelan a Madrid) se quedaría en 1.200.000 muy cerca de la plena ocupación. Otra de las hipótesis que está en cartera es que se quede en 1.380.000 beneficiarios.
Curiosamente, y a pesar de lo que se ha venido asegurando desde la dirección en los últimos años sobre una instalación preparada para llegar al techo de los dos millones de personas o incluso más, el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) con datos de 2016 y vigente en la actualidad deja claro que la “capacidad actual” del aeropuerto de A Coruña, considerado dentro del grupo 4, es de 1.300.000 clientes.

Una demanda común
De hecho, según ese mismo escrito vinculante es el que tiene el techo de usuarios más bajo, quedando por detrás de Santander y Murcia (1.500.000); Almería y Reus con 1.600.000 de límite e, incluso, Peinador (Vigo) con posibilidad de albergar a 2.000.000 de vecinos cada año. Una visita a la infraestructura de la ciudad olívica deja perfectamente clara la diferencia de espacio.
El DORA establecía hace dos años que el volumen anual previsible para Alvedro para 2021 era de 1.121.482 personas. Sin embargo, una vez que los cálculos se han visto modificados por AENA parece lógica la demanda tanto del Ayuntamiento como de los empresarios y trabajadores de Alvedro de hacer ajustes reales en el edificio principal y no solo pequeñas obras paliativas.
El propio concejal de Empleo y Economía Social y presidente del Consorcio de Turismo, Alberto Lema, comentaba tras el encuentro con García-Legaz que había horas puntas en las que se llegaba a detectar “colapso e hacinamento” de persoas, tal y como le había trasladado la plantilla. La Cámara de Comercio también trasladó el mensaje de que hacen falta esos ajustes, que quieren tanto los empleados como las plataformas de defensa del aeródromo.

Recurrir a las alegaciones
La única posibilidad de conseguir esa ambiciosa actuación en la terminal parece ser ahora presentar alegaciones al plan, aunque vista la postura de AENA no se ve muy probable que acepte cambiar este capítulo de las inversiones para cuadrar unas previsiones y una capacidad de viajeros que hoy por hoy no coinciden.
De momento, a falta de conocer el contenido completo de la nueva hoja de ruta, el DORA prevé solo una “adecuación del campo de vuelos y plataforma”, el mantenimiento, “la remodelación del edificio de la terminal” sin entrar a hablar de ampliación –por lo que dentro de este apartado podría entrar la modernización de los baños y el aumento de la capacidad de los filtros– y cuestiones de seguridad.
También hace referencia a las mejoras de ayuda al aterrizaje, que está realizando el gestor de la navegación aérea Enaire desde hace meses. Estas podrían llegar a implantarse en un plazo de “seis a nueve meses”, según el propio García-Legaz.