martes 27/10/20

El acusado de violar y tratar de asesinar a una octogenaria en Carballo dice no recordar nada

“No me acuerdo de nada. Por aquella época pasaba todo el día borracho”. Fue el testimonio que ayer ofreció ante el tribunal de la Audiencia Provincial el acusado de violar y tratar de asesinar a una mujer de 87 años .

La Audiencia juzgaba ayer unos hechos sucedidos en agosto de 2012	javier alborés
La Audiencia juzgaba ayer unos hechos sucedidos en agosto de 2012 javier alborés

“No me acuerdo de nada. Por aquella época pasaba todo el día borracho”. Fue el testimonio que ayer ofreció ante el tribunal de la Audiencia Provincial el acusado de violar y tratar de asesinar a una mujer de 87 años en Carballo en agosto de 2012. Ante las preguntas del fiscal, el hombre contestó no recordar ninguna de las cuestiones que se le planteaban. No conocía la casa de antes, ni sabía quién vivía allí, tampoco frecuentaba la parroquia de Berdillo donde sucedieron los hechos ni recuerda cómo llegó al lugar aquella noche, donde se celebraba una fiesta. Esta es la versión que ayer defendía el acusado, para quien el fiscal pide un total de 33 años de prisión, que son catorce por intento de asesinato, otros tantos por agresión sexual y cinco por robo con violencia, además de una indemnización de 30.598,65 euros.
No obstante, el representante del Ministerio Público le recordó que en una declaración anterior, fechada en abril de 2013, el acusado había reconocido que sí recordaba haber entrado en la casa y golpear a la perjudicada. Según refleja el escrito de la acusación, la víctima fue estrangulada por la persona que entró a robar de madrugada en su vivienda y quien, dándola por muerta, la violó mientras estaba inconsciente, antes de llevarse un televisor de la casa. Una versión apoyada por la información que ayer aportaron los testigos, entre los que se encontraban miembros de su familia, además del personal médico que reconoció a la anciana a su llegada al hospital.
El hijo, la nuera y el nieto de la agredida relataron cómo encontraron a la mujer nada más entrar en su casa, después de que esta hiciera sonar un timbre de emergencia que conectaba ambas viviendas. Yacía tumbada en suelo, sobre la alfombra, ensangrentada, con síntomas de agresión y con la ropa interior “rota”. La familia recuerda que la víctima repetía la frase “quixéronme matar” aunque, al parecer, no era consciente de la agresión sexual de la que sospecha la acusación. Posteriormente, se encontraron espermatozoides en el lavado vaginal que se le practicó a su llegada al hospital, una cuestión que como resaltó la médico forense, solo se explica si se ha producido una penetración y una eyaculación en el interior de la vagina.
El fiscal alega que la violación tuvo que producirse después de que el agresor, que al aprecer actuado con un pasamontañas, hubiera golpeado, asfixiado y tratado de asesinar a la mujer:  cuando creyó que esta había fallecido, habría sido cuando la atacó. El nieto de la agredida también manifestó ayer en el juicio que vio al acusado, a quien reconoció “en un porcentaje muy alto”, sobre las seis de mañana frente a la casa de su abuela.

Comentarios