miércoles 2/12/20

El acusado de matar a su hijo en Oza se mostró “impasible” al hallar el cadáver

Tercera sesión de la vista oral contra Marcos M., el hombre acusado de asesinar a su hijo de once años el Día de la Madre de 2017. Declararon los policías que acompañaron al acusado hasta el monte de Oza-Cesuras

El acusado escucha una de las declaraciones en la tercera sesión de la vista, en la Audiencia Provincial de A Coruña | Quintana
El acusado escucha una de las declaraciones en la tercera sesión de la vista, en la Audiencia Provincial de A Coruña | Quintana

Tercera sesión de la vista oral contra Marcos M., el hombre acusado de asesinar a su hijo de once años el Día de la Madre de 2017. Declararon los policías que acompañaron al acusado hasta el monte de Oza-Cesuras donde apareció el cadáver, los que lo detuvieron en el hostal donde pernoctó aquella noche y los que le tomaron declaración en Lonzas. Todos ellos apuntaron a la “actitud impasible” que mantuvo el presunto parricida el día de su detención, el 8 de mayo de 2017, la misma que cuando se halló al niño, en un monte de Rodeiro.
“Era un cadáver tirado, arrastrado, no había cariño”, señaló uno de los agentes en relación a cómo encontraron el cuerpo durante la vista en la Audiencia.
Los agentes presentes ese día también confirmaron que encontraron el cuerpo gracias a las indicaciones del acusado, pues de otra manera “no hubiésemos llegado en mucho tiempo”, y coindicieron en que el presunto parricida “nos va dando indicaciones para llegar en coche hasta que, llegado un punto, nos pide que paremos”, una intersección donde, según precisó uno de ellos, dejó de colaborar y se paró, siendo en ese momento, y una vez que emprendieron el camino a pie, cuando lo vieron mirar hacia un punto y, siguiendo esta mirada, encontraron al menor “semidesnudo” y apoyado contra un árbol, a las 23.25 del día 8. Además, dieron con la pala con la que presuntamente le propinó los golpes mortales, y una zona en la que se intentó excavar. “Pero el terreno era duro, era imposible”, explicó otro de los policías.
“Nosotros nos sobresaltamos al encontrar el cadáver, pero él no, tenía la misma actitud impasible”, dijo el primer agente que prestó declaración y que estuvo con él en el traslado a Oza-Cesuras. “Ni se inmutó cuando se encontró el cadáver”, dijo otro de los policías quien, preguntado por la defensa, que sostiene que su cliente sufre problemas mentales, sobre si le pareció una reacción normal, dijo que no. “Estaba impasible”, señaló, a su vez, otra policía, visiblemente emocionada al explicar cómo se encontraba el cuerpo.
Sobre los golpes, un agente explicó que presentaba “uno de diez centímetros en la frente y otro considerable, de cuatro a cinco centímetros, encima de un ojo, en el lateral izquierdo”. A eso, sumaron “heridas abrasivas de arrastre” del cuerpo. Otro policía aseguró que “no presentaba señal alguna de defensa”. l

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