lunes 18/1/21

Las abejas de Feáns le hacen frente a las avispas asiáticas

José Ramón Cernadas es de esa clase de personas que inyecta vida en pocos minutos porque de ejercer de presidente vecinal y enseñar cómo con los fondos Feder se arregla la pista que conecta con Mesoiro, pasa a hablar del zodíaco

José Ramón Cernadas es de esa clase de personas que inyecta vida en pocos minutos porque de ejercer de presidente vecinal y enseñar cómo con los fondos Feder se arregla la pista que conecta con Mesoiro, pasa a hablar del zodíaco y se refugia en su afición de apicultor, que le hizo pasar un verano en tensión por culpa de las avispas velutinas.
Sin embargo y pese a que se quedó con dos panales de cuatro, el experto terminó septiembre orgulloso de que sus abejas supieran hacerle frente a las que vienen de Asia. José Ramón enseña sus pequeñas comunas de valientes, enredadas las unas a las otras. Solo así lograron derrocar al que, sobre el papel, era caballo ganador. Las avispas apenas pudieron cazar víctimas al vuelo: “Cando están moi fortes, sobreviven e teñen moita cría enseguida”. Para su sorpresa, logró sumar hasta 60 kilos de miel “made” in Feáns que no adultera con frutas y solo sabe a flores y a eucalipto. Tampoco los árboles comulgan con el sulfato y su casa ecológica está estudiada para que ninguna mala energía entre por la cocina. El que representa a los que no les gusta ser barrio y reivindican lo rural en la ciudad explica cómo vacían las celdillas y las pelan con peines. De ahí, se llevan a unas prensas para seguir exprimiendo líquido: “Os cadros metémolos nunha centrifugadora e así cae o mel”.
El producto descansa cuatro o cinco días. En este tiempo, el vecino se encarga de quitar la cera que se asoma a la superficie y prepara los tarros, que garantizan todo un año dulce con el mejor de los edulcorantes: “É mel auténtico”.
Orgulloso de sus chicas, insiste: “Se tes unha colmea forte, resisten” y las que desembarcaron un día en Francia se van con las manos casi vacías.

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