viernes 18.10.2019

El 092 regulará las cámaras de la doble fila para evitar un aluvión de multas

Los policías recuerdan que la instalación de las de La Marina duplicó 
las sanciones durante 2017
Las cámaras fueron instaladas en las calles como parte del plan de expansión de la Vía Prioritaria Vigilada | quintana
Las cámaras fueron instaladas en las calles como parte del plan de expansión de la Vía Prioritaria Vigilada | quintana

Los coruñeses llevan mucho tiempo conviviendo con las cámaras, esos testigos silenciosos de nuestros movimientos diarios por la vía pública, pero desde el lunes, estos ojos se han vuelto más acusadores, desde que se activaron cerca de 37 cámaras situadas en calles céntricas como Juan Flores, avenida de Oza o Fernando Macías. A estas alturas, es de conocimiento público que denuncian la doble fila, pero solo la junta de mandos de la Policía Local, reunida el lunes, conoce con exactitud los parámetros bajo los que operan. El 092 teme una explosión en el número de sanciones y ha decidido aumentar el plazo de tres minutos, que es bajo el que opera la Vía Prioritaria Vigilada (VPV) y que les parece demasiado breve, por lo menos a corto plazo.

En la mente de todos se halla fresca todavía la experiencia de las cámaras de La Marina, que vigilan el tramo de la avenida de Montoto, de acceso restringido desde abril de 2017. A pesar de que durante meses se estableció un retén de acceso de la Policía Local para desviar el tráfico de superficie y que se señalizó la zona exhaustivamente, los conductores seguían ignorando el túnel de La Marina y seguían en línea recta. La Policía Local sospecha que muchos de ellos eran visitantes ocasionales, que no vivían en la ciudad y que se dirigían al hospital Abente y Lago.  

En ocho meses

Fuera por el motivo que fuese, las cámaras de La Marina supusieron un antes y un después en la capacidad sancionadora de la Policía Local. En 2017 se supo que, a pesar de que las cámaras solo habían estado funcionando ocho meses, esos ojos electrónicos habían multado más incluso que  toda la plantilla de la Policía Local durante un año.

22.000  sanciones
impusieron las cámaras de La Marina durante el año pasado, lo que fue un 48% menos que las que se tramitaron en los ocho meses de 2017  

En resumen, la avenida de Montoto, en La Marina, se convirtió en un verdadero coto de caza de infractores. En esos ocho meses, se llegaron a acumular más de 36.000 multas, lo que disparó el número de infracciones con respecto a otros años. Sin embargo, durante el año pasado el número ha caído casi un 48%, de manera que ahora supera las 22.000. Aún así, eso significa que de media cada día se imponen 60 multas en ese punto de la ciudad.

Y lo que es peor: cuando las cámaras empezaron a funcionar, detectaban varias veces al mismo infractor cada vez que este pasaba por la avenida sin percatarse de que estaba cometiendo una infracción o, por lo menos, de que estaba siendo sancionado por ello. De manera que, para cuando llegó la primera multa a su casa, varias más estaban ya de camino.

Nada más salir del coche

Esto es justo lo que teme que ocurre la Policía Local, así que se trata de ajustar el sistema para que no se repita. Pero no es tan fácil. “Técnicamente, se puede multar a alguien que aparque en doble fila en el momento en el que sale del coche. Si permanece en él, son dos minutos o dos minutos y medio antes de sancionar”. El Ayuntamiento, a través de la Concejalía de Movilidad, solía determinar los parámetros de estas actuaciones, sobre todo durante el mandato de la Marea Atlántica, cuando el concejal de Movilidad, Daniel Díaz Grandío, restringía el acceso a la información de la Policía Local, pero el nuevo edil, Juan Díaz Villoslada, solo ha dado instrucciones a los agentes municipales de que despejen las calles coruñesas de vehículos mal estacionados. El cómo queda en manos del jefe del cuerpo, José Antonio Brandariz.

3 minutos
es el tiempo máximo que se puede estar estacionado en la VPV antes de que la cámara detecte que el conductor ha cometido una sanción

Así que la postura es ir empezando poco a poco, y a partir de allí, ir subiendo la presión Por eso ayer todavía no se conocían los datos sobre las sanciones del primer día de la campaña contra la doble fila. En las redes sociales se comentaba que nada parecía haber cambiado en las calles. “Esto no se llegar el primer día y cambiarlo todo –explicaba un agobiado agente municipal–.Va a llevar su tiempo”.

Además, desde el Ayuntamiento aseguran que multar no es el objetivo, sino más bien concienciar e informar. No es tan fácil, porque desde hace mucho tiempo se ha generado tal hábito que aparca mal desde hace mucho tiempo. Y los policías las gente los ve y se comporta, pero la cámara no se deja sentir.

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