• Miércoles, 14 de Noviembre de 2018

Cómo planificar una alimentación saludable

Aprende a planificar una alimentación saludable, porque comer mejor es ganar salud.

 

Cómo planificar una alimentación saludable
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Para alimentarnos bien y gozar de buena salud, lo primero que debemos hacer es adoptar buenos hábitos alimentarios

Pero, ¿cómo podemos alimentarnos mejor? La respuesta es incorporar una amplia variedad de alimentos a nuestra dieta.

¿Por qué es tan importante la variedad en nuestra alimentación?

La razón principal es que no existe un alimento que contenga todos los nutrientes esenciales para nuestro organismo. Cada alimento tiene una función en particular y contribuye de una manera especial en el organismo. Para gozar de buena salud necesitaremos la cantidad adecuada de cada uno de ellos.

Alimentos a consumir para gozar de una alimentación saludable

Pasamos a hablar de cada uno de ellos, en orden decreciente de aporte nutritivo.

Frutas

Tanto las frutas como los zumos de frutas nos aportan agua, hidratos de carbono y vitaminas como la vitamina C, carotenos, fibra y minerales como el potasio y selenio.

Es recomendable el consumo de fruta entera, puesto que los zumos solo aportan vitaminas y minerales, además de que pierden la mayor parte de la fibra en el proceso de su elaboración.

Desde el punto de vista de una alimentación saludable, debemos consumir tres o más piezas de fruta fresca al día, siendo al menos una de ellas rica en vitamina C.

Verduras y hortalizas

Son una importante fuente de vitaminas, fibra, minerales y antioxidantes, por lo que es recomendable consumirlas diariamente. La mejor forma de aprovechar todos sus nutrientes es tomarlas en crudo, solas o en ensalada. Si las hervimos, sería conveniente aprovechar el agua que sueltan para sopas, ya que en ella quedan muchos restos de minerales. El consumo mínimo se estima en dos raciones, aunque pueden extenderse hasta cuatro diarias, que sean preferiblemente de temporada.

Leche y derivados

Los lácteos son una fuente de elevada calidad de proteínas, lactosa y vitaminas. Del mismo modo aportan gran cantidad de calcio, mineral de suma importancia para la formación de huesos y dientes, así como para prevenir la osteoporosis.

Debemos consumir de dos a cuatro raciones de lácteos al día. En la población adulta y, especialmente en personas con sobrepeso, es recomendable el consumo de lácteos desnatados, por su menor contenido en energía, ácidos grasos saturados y colesterol.

Carnes y embutidos

Las carnes suponen una fuente importante de proteínas de alto nivel biológico, además de vitamina B12, minerales como el hierro, potasio, fósforo y zinc. Debemos tener cuidado con las grasas saturadas de las carnes, ya que en exceso dan lugar a problemas de colesterol. La carne contiene hierro de alta biodisponibilidad y facilita la absorción de hierro en cereales y legumbres

¿Son las carnes rojas más nutritivas que las blancas?

La realidad es que el color no influye. El color de la carne proviene de una proteína que contiene hierro, llamada mioglobina.

Los embutidos deben tomarse cada cierto tiempo, ya que su consumo excesivo se traduce en elevados niveles de colesterol, grasas saturadas y sodio, que aumentan el riesgo de desencadenar futuros problemas cardiovasculares.

Pescados y mariscos

Son fuentes de proteínas de alta calidad, vitamina D, yodo y ácidos grasos poliinsaturados omega-3, especialmente los pescados azules. Estos ácidos grasos no pueden ser sintetizados por nuestro cuerpo de forma endógena, es decir, únicamente podemos incorporarlos a través del consumo de pescado azul, como puede ser el atún, la sardina, la caballa y tantos otros. Los ácidos grasos omega-3 juegan un papel muy importante en la reducción del colesterol.

Los mariscos son una fuente importante de vitaminas y minerales. Presentan un contenido alto en proteínas, bajo en sodio, calorías y grasas saturadas. Sin embargo, es aconsejble comerlos cada cierto tiempo, ya que pueden aumentar el contenido en ácido úrico.

Legumbres

Las lentejas, alubias, guisantes, garbanzos y habas nos aportan hidratos de carbono, fibra, vitaminas y minerales. Debemos consumirlas en invierno, mientras que en verano pueden formar parte de las ensaladas.

Medidas alternativas de alimentación saludable

Más allá de las dietas basadas en los alimentos mencionados anteriormente, si nuestro objetivo es perder peso, podemos hacerlo de manera saludable y efectiva. Si lo que buscamos es reducir las calorías de nuestra dieta sin que esto suponga una pérdida de nutrientes, la mejor opción es la ingesta de batidos sustitutivos de comidas. Estas bebidas sustituirán a una sola comida convencional, ya sea el almuerzo o la cena. Deben consumirse acompañados de mucha agua y combinados con una dieta saludable a base de alimentos mencionados previamente. Si buscas perder peso, esta es la opción más acertada. Para más información, es tan simple como consultar http://naturmeal.es/batidos-sustitutivos-comida-para-adelgazar/

Conclusiones

Todas las opciones brindadas en este artículo te permitirán alimentarte de una manera saludable y llevar una vida sana. Simplemente busca la variedad de alimentos más adecuada para ti y combínalos en las proporciones adecuadas para empezar a gozar de una vida saludable.