• Martes, 25 de Septiembre de 2018

El lado bueno y el lado malo de comer chucherías

El lado bueno y el lado malo de comer chucherías
Chucherias
Chucherias

¿Sabías que ya puedes comprar golosinas online? Las chucherías siempre han sido la principal razón por la que se visitan kioscos. Piezas comestibles de miles de formas, colores y sabores diferentes, con cientos de formatos distintos, pero con un único fin, dar a quien las compra y las consume una pequeña porción de felicidad y un momento de disfrute difícil de conseguir por otros medios.

De estas piezas de comida se ha dicho de todo a lo largo de la historia. Normalmente, son esa recompensa que se da a los más pequeños del hogar para esos momentos en los que cumplen sus obligaciones o simplemente quieren pasarlo bien. Hablar de chuches siempre tiene tras de sí el hablar de diversión o incluso de relajación; pero también de ciertos estigmas relacionados con la salud y la buena alimentación.

Decir que hay que medir las cantidades de chuches baratas o caras no es nada nuevo; pero explicar cuáles son los beneficios y los perjuicios que provocan sí que puede serlo. Por eso mismo, vamos a detenernos a separar lo bueno de lo malo para aclarar hasta qué punto es beneficioso o perjudicial comerlas. Porque ni todo son maldades ni todo son bondades al hablar de ellas. De hecho, puede resultar hasta sorprendente ver cuáles son sus efectos positivos.

Lo bueno de las chucherías

El lado positivo de consumir chuches va sobre todo directo hacia el bienestar tanto físico como mental de las personas. Por extraño que parezca, las golosinas son capaces de causar una serie de sensaciones inalcanzables con otros productos alimenticios.

Satisfacción de antojos

Seas niño o adulto, tener antojos es algo que suele suceder con bastante frecuencia. En ocasiones, el cuerpo nos pide comer algo, como señal de que lo necesitamos para aportar nutrientes o incluso por el mero hecho de que hace demasiado tiempo que no se toma, y gusta.

En este sentido, las chucherías cobran especial sentido, ya que suelen ser ese “capricho” que tan bien sienta cuando se toma. Consumir pequeñas cantidades es algo que nunca está de más y que, de hecho, puede aportar algo mucho más positivo que negativo.

Aporte energético

Por muchas formas, colores y sabores que puedan tener, las golosinas tienen un elemento fundamental que les da forma y sentido: el azúcar. Ya sea por una bajada de tensión o porque el cuerpo necesita ese combustible para seguir adelante y mantenerse en activo sin problemas, un caramelo, un chicle o cualquier otra chuche puede ser realmente interesante para conseguir un pequeño empujón de energía.

De hecho, numerosos estudios afirman además que es capaz de combatir el sueño. Para noches complicadas o días en los que te sientes con menos fuerzas de lo habitual, comer unas cuantas chucherías es algo que puede venirte realmente bien.

Lo malo de las chucherías

Siempre que hay luces, hay sombras. Cuando nos ceñimos a las chucherías, podemos ver que también hay un lado negativo que se debe señalar para hablar con sinceridad y transparencia. Aunque puedes encontrar mucha más información y recetas saludables en blogs como iRecetario, vamos a señalar aquí los principales problemas del consumo de golosinas.

El consumo en exceso puede causar obesidad

La cantidad de azúcar que se condensa en cada chuche y la cantidad de aditivos que contiene hace especialmente necesario consumirlas siempre en su justa medida. El exceso conlleva a la obesidad y a muchos otros problemas derivados de la salud.

De hecho, una de las principales razones del sobrepeso, además de una mala alimentación, tiene tras de sí a estas pequeñas piezas de colores y sabores diferentes. Es muy importante siempre comer de forma razonable y, sobre todo, responsable. Dosificar con cuidado y con cabeza para no excederse si, de verdad, se busca permanecer en un buen estado de salud.

Aparición de caries

De nuevo, tenemos que señalar al azúcar como culpable de este punto. Nuestros dientes, a pesar de su dureza y robustez, son más sensibles y delicados de lo que pensamos. Hay que tratarlos con sumo cuidado y especial mimo, pero sobre todo alejarlos de las golosinas en exceso.

Si comes chucherías de cualquier tipo, asegúrate de que sea en su justa medida y de que, después, te lavas los dientes para retirar todos los restos de azúcar que pueda haber. Este es el principal enemigo de la dentadura, como también la principal razón de que aparezca la caries en cualquier pieza dental.


¿Te has llevado alguna sorpresa? Como decíamos, hay mucho más de lo que parece detrás de cada golosina. Comerlas con responsabilidad es necesario, pero también puede ser de gran ayuda gracias a esos efectos positivos que tienen, a pesar de que muchos quieran centrarse solo en lo malo.