¿Cómo elegir el secador de pelo perfecto?

¿Cómo elegir el secador de pelo perfecto?
Secador de pelo
Secador de pelo

Ir a la peluquería regularmente para disfrutar de un peinado al gusto no está siempre al alcance de todos los bolsillos, y es por ello que la mayoría de las personas tiene la necesidad de hacerse con el equipamiento suficiente como para poder montar un pequeño salón de belleza en casa, con objeto de alcanzar un resultado equivalente.

Aunque existen trucos que permiten obtener soluciones de alto nivel con bajo presupuesto, a veces, hacer un desembolso algo superior invirtiendo en uno de los mejores secadores de pelo, nos permitirá alcanzar el mismo destino, con menor esfuerzo y sin tener alta experiencia en peluquería.

Los 3 principales consejos que deben seguirse a la hora de elegir un secador de pelo

A continuación vamos a tratar de exponer algunos trucos para analizar qué clase de secador podría encajar con nuestras pretensiones y no equivocarse innecesariamente a la hora de elegir el idóneo.

1. La protección contra el calor es fundamental

Da igual la potencia o la temperatura que el secador pueda adquirir: Tenemos que tener presente en todo momento este aspecto a la hora de aplicar un secado. Existen productos protectores como serums, lociones y spray, que impiden que el cabello se estropee y pueda acabar quemándose.

Además, estos productos son muy prácticos si después del secado se va a aplicar una plancha alisadora. Es importante tener presente este aspecto para no acabar con un resultado inesperado.

2. Parámetros importantes a la hora de comprar tu secador de pelo ideal

Cuando elegimos entre la amplia gama de secadores de pelo, lo más común es que solo veamos un par de parámetros destacables y algunas características adicionales que los fabricantes tratan de usar como elemento diferenciador. Es por ello, que es muy difícil elegir un buen secador de pelo y la probabilidad de fallar se incrementa significativamente.

Algunos podrían preferir tender a ciertas marcas reconocidas como PARLUX, dado que la experiencia puede sugerir que es mejor ir a lo seguro en este sentido (especialmente considerando que los secadores de pelo de gama baja suelen tender a averiarse relativamente pronto).

Es fundamental tener algunos aspectos claros a la hora de elegir un buen secador de pelo basándonos en los parámetros que aparecen en la caja del producto:

Garantía

Si no conocemos la marca, es posible que la garantía la tenga que ofrecer el vendedor. Recordemos que en Europa, las garantías son de dos años pero siempre podemos pensar que lo ideal es que el secador dure mucho más tiempo. A veces, ir a lo seguro es mejor que ahorrar algo, dado que si el secador nos cuesta la mitad, tiene peores prestaciones y se rompe a los pocos meses, al final tendremos que acabar desembolsando el doble de lo que pretendíamos originalmente.

Potencia

Esto es un clásico error: Ir buscando el mejor secador con máxima potencia. Sí es cierto que el simple hecho que un secador tenga una buena potencia hará que podamos regularlo en temperatura y fuerza. Pero por otro lado, el precio se incrementa innecesariamente cuanta más potencia trae, y a veces la potencia real no es la potencia marcada. Es por ello que todo por encima de 2000W hay que mirarlo con lupa, puesto que podría ser falso o simplemente sería absurdo.

Por ejemplo, el secador de pelo Parlux ALYON posee 2250W reales, y es un ejemplo de secador potente de alta calidad, nivel profesional. Pero también podríamos encontrar otros secadores con 2200W que en realidad tengan tan solo 1500W útiles y podríamos estar engañándonos si lo comparáramos con el Alyon en este caso.

3. Temperatura adaptada al tipo de cabello

Otra característica importante que tenemos que tener en cuenta a la hora de elegir nuestro secador perfecto, es que sea capaz de regular la temperatura de acorde a nuestras necesidades. Cabe la posibilidad que el secador apenas tenga dos modos, pero sean los modos perfectos para nuestro tipo de pelo, y también podría ocurrir todo lo contrario: Que dos modos fueran insuficientes porque necesitáramos una temperatura intermedia o más fuerte que la máxima que ofrece un secador en particular.

La temperatura depende del grosor del cabello. Para cabellos frágiles y muy finos elegir temperaturas altas provocará resultados muy negativos. Lo mismo ocurre si tratamos de secar cabellos muy gruesos con temperaturas muy bajas, tardaremos mucho tiempo y el resultado final será pobre y encrespado.

Muchas personas se preguntan para qué sirve la opción de “frío” en los secadores. No todos traen esta opción, pero si podemos disfrutar de ella, nos permitirá sellar la cutícula una vez terminado el cabello de secar, permitiendo que el peinado sea mucho más duradero que si dejamos el pelo caliente.