domingo 23.02.2020

Consejos que tener en cuenta para encontrar tu casa ideal

Son Muchas las cosas que deben tenerse en cuenta cuando se está buscando un lugar donde vivir, ya planees que tu estancia sea temporal o prolongada, así como alquiler o compra. En cualquier caso, es importante que el inmueble escogido te aporte comodidad y, naturalmente, que puedas costearlo. Pero más allá de eso hay algunas premisas que es recomendable contemplar a la hora de buscar la mejor alternativa.

casas prefabricadas
casas prefabricadas

Lo primero que has de hacer es detenerte a meditar acerca de dos cuestiones fundamentales. Primero, ¿qué es lo que quieres; qué características necesitas que estén presentes en tu futuro hogar? Y segundo, ¿qué prefieres; cuáles desearías que se den, aunque no son indispensables?

A continuación haz una lista con las respuestas a ambas preguntas, diferenciando unas de otras. Así, sabrás en qué aspectos centrar tus investigaciones y tendrás claras las necesidades que serán irrenunciables y las preferencias que te podrían ayudar a decidir en un momento dado, a pesar de que podrías pasar sin ellas.

El siguiente aspecto que tendrías que estudiar es el económico; tanto en lo que se refiere a tus posibilidades de gasto como a los hipotéticos gastos que habrías de afrontar. Antes de nada, calcula el dinero del cual dispones y deberías disponer durante el tiempo que tengas planeado residir en el inmueble que quieres buscar. En la vida siempre pueden ocurrir imprevistos, pero hay obvias diferencias entre que la empresa con la que tienes un contrato indefinido y en la actualidad marcha bien sufriera un revés y tuviera que cerrar, y que un trabajo sin garantías de continuidad se termine. Intenta tener en cuenta la mayor cantidad de circunstancias alternativas de que seas capaz, pero tampoco te agobies. Solo sé realista. Revisa también los posibles créditos y medios de financiación a los que podrías acceder en caso de que fuera necesario.

Con la información anterior en mano, diferencia entre cuánto podrías gastar, accediendo a fuentes de financiación y sin acceder a ellas, y dentro de eso cuánto querrías gastar. Luego, como adelantábamos, ten en cuenta que una casa tiene más gastos aparte del alquiler y la hipoteca. Aunque hasta que no hayas visto algún inmueble específico, este cálculo sólo podrá ser aproximado en el mejor de los casos, pero lo mejor es que lo vayas haciendo y, en cualquier caso, lo tengas presente.

Es momento de lanzarte a la búsqueda de tu nuevo hogar. Tendrías que diversificar tus “rutas de investigación” lo máximo posible, lo que se traduce en escoger áreas donde te gustaría vivir y estar pendiente de carteles de venta o alquiler, preguntar por inmuebles disponibles a personas que conozcas (y tal vez también a otras que no conozcas, por ejemplo en una cafetería donde pares a tomarte algo), revisar varios portales de internet y publicaciones que alberguen anuncios de este tipo, y ponerte en contacto con una agencia inmobiliaria de calidad que pueda asesorarte y plantearte opciones.

Puede que con visitar una o dos casas creas haber dado con la indicada y sientas el impulso de firmar el contrato sin más. En la vida se dan infinidad de situaciones y es posible que de verdad hayas tenido la suerte de encontrar el hogar de tus sueños sin apenas haber buscado, pero no olvides que no es oro todo lo que reluce. Antes de sacar el bolígrafo a pasear, detente, respira hondo y piensa. Como en cualquier otra situación en la que haya contratos de por medio, solo debes firmar cuando tengas claro que es la decisión correcta. Es poco probable que ser prudente te perjudique, pero ser imprudente te dará todas las papeletas para salir escaldado o escaldada. Organízate para ver distintas opciones, infórmate acerca de ellas y hazte listas, o mejor dicho pequeños “informes”, que puedas comparar antes de tomar ninguna decisión definitiva.

Por lo tanto, has de saber dónde te metes. Para ello existe mucha información que deberías conocer (y de nuevo aparecerían las agencias como un buen recurso; si bien contar con la tranquilidad de que te asesoren profesionales confiables no debe hacer que desconectes por completo, ya que eres tú quien tiene que decidir y a quién afectará lo que finalmente hagas). Por un lado, tienes que informarte acerca del mercado inmobiliario en general, de en qué punto se encuentra y todos aquellos aspectos que puedan afectarte. Por el otro, tendrás que enterarte de las circunstancias relacionadas de manera directa con cada uno de los inmuebles que hayan captado tu atención, como el valor de la zona, las características y el estado de dicho inmueble, las normativas aplicables a la operación u operaciones que te dispondrías a realizar, etcétera.

En resumen, las reglas de oro (extrapolables a muchos otros niveles de la vida) serían tres: ten claras tus preferencias y necesidades, no te apresures, y reúne toda la información que pueda ser de utilidad.

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