
Casi una veintena (17) carnavales de Galicia y solo uno de As Mariñas. El de Samede, en Paderne, ha sido el único del entorno metropolitano actuante en el Desfile de Entroidos Tradicionais en Santiago. La cita reunió en el Obradoiro más de 400 representantes de 17 celebraciones históricas desplazados de distintas comarcas de la comunidad para mostrar su colorido y variedad, y animar las calles de Compostela.
El director de Turismo de la Xunta, Xosé Merelles, destacó que este evento “quere confirmar a imaxe de Galicia como destino experiencial, que pode ser desfrutado durante todo o ano” y, en este sentido, incidió en que “o Entroido supón un importante aporte na singularización da oferta turística da comunidade” y “na desestacionalización do destino, ao celebrarse en época de tempada baixa”, añadió Merelles.
Asimismo, abundó en la diversificación territorial que promueve, por ser una celebración de enorme tradición en entornos rurales, como es el caso de Samede, una de las cinco aldeas de San Xulián de Vigo.
De los 17 que estuvieron en Santiago, cinco están reconocidos como Festa de Interese Turístico: Xinzo de Limia, que tiene categoría internacional; los de Verín y Viana do Bolo, con distinción estatal; y Cobres y Os Xenerais do Ulla, ambos de Interese Turístico de Galicia.
Con todos ellos avanzaron las Bonitas de Sande (Cartelle), los Vellaróns de Riós, los Felos e Madamas de Esgos; los Galos da Mezquita (A Merca); los Follateiros de Lobios; las Madamitas e Madamitos de Entrimo; Touro e Xigante de Celavente (O Bolo): el Fulión de Buxán; los Cabreiros de Muiños y los entroidos de Salceda de Caselas, Mugares (Toén) y Samede.
Con esta acción, que se organiza anualmente en Santiago de Compostela, la institución autonómica trata de dar a conocer entre visitantes y locales “unha das principais festividades da comunidade, o Entroido, dun importante valor etnográfico”, indicaron desde Turismo.
Desde marzo de este año, estas celebraciones gozan en Galicia de la consideración de Ben de Interese Cultural (BIC) “cunha importante aportación ao patrimonio inmaterial” en la que destaca “a importancia das máscaras como un elemento entroidístico característico, así como o vínculo coa gastronomía”, detalló la Xunta.











