Lo único rápido son los políticos y su fotografía

Pedro Sánchez, ayer en La Palma | europa press
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Cuando comenzó la erupción del volcán de Cumbre Vieja en La Palma, rápidamente, el presidente del Gobierno se apresuró a acudir al lugar. Presenció en directo el espectáculo de destrucción de la lava y prometió rápidas ayudas para quienes lo habían perdido todo bajo la ceniza y la piedra líquida incandescente. Ahora, tres meses después, la tierra ha dejado de escupir fuego y, de nuevo, Sánchez se ha desplazado en ese Falcon que tanto le gusta usar hasta la isla. Y, de nuevo, ha prometido ayudas millonarias. Esta vez no había tanto entusiasmo entre los afectados, que llevan meses esperando lo más fundamental para intentar rehacer sus vidas. Ellos han conocido en primera persona los entresijos de la administración, que hacen que mover cualquier cantidad de dinero ante una urgencia se convierta en una tarea titánica si no imposible. Que se lo digan a los afectados del terremoto de Lorca. Muchos siguen esperando esas subvenciones diez años después. Una pena que lo único que sea rápido en este país sean los políticos llegando para hacerse la foto.

Lo único rápido son los políticos y su fotografía