Ya está abierta la primera de las citas gastronómicas de la temporada en O Salnés. Ribadumia inauguró ayer por todo lo alto la Festa do Tinto, que este año cumple sus bodas de oro. Son cincuenta ediciones elaborando y promocionando un vino autóctono que más pronto que tarde tiene que ser legalizado. Eventos como este contribuyen a ello, ya que permite darlo a conocer y, al mismo tiempo, promover las virtudes de esta localidad saliniense como destino turístico. El buen tiempo contribuye al ambiente, así como la atractiva y ambiciosa programación y, sobre todo, la calidad de un caldo que ha tenido una cosecha abundante.
