Una protesta minoritaria que puede parar el país

Un supermercado con la sección de leche casi vacía | Europa press

El paro del transporte, ese que según el Gobierno está convocado por una plataforma minoritaria (olvidemos eso de que se trata de maniobras de la ultraderecha para desestabilizar el país) ha conseguido que el desabastecimiento sea ya una realidad. Ya han tenido que cerrar dos supermercados por la falta de suministro. No es más que un efecto más de este paro que ha puesto contra las cuerdas a la pesca, al campo, a los ganaderos, a la construcción... Y así podríamos seguir, porque, en realidad, todos y cada uno de los sectores se están viendo, en buena medida, afectados por esta movilización. Tal vez ha llegado el momento de que el Gobierno se siente, por lo menos, a hablar con los convocantes, por mucho que les guste más tener otros interlocutores sindicales. La realidad es que lo que comenzó como un paro de unos pocos se está convirtiendo en un tsunami que puede llevarse por delante la productividad de este país y, por eso, urge que se busque una solución a este conflicto.

Una protesta minoritaria que puede parar el país

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