ES norma que cada parque de nueva construcción o de mínima remodelación reciba inmediatamente un equipamiento básico: algunas especies vegetales, una fuente en la que beber, algún columpio para los niños chicos, algo de calistenia para los niños grandes, un puñado de bancos... Y alguna papelera. Hete aquí que el parque más grande de Ferrol, el océano, estaba sin “papelera” y los pescadores y mariscadores no tenían donde depositar la porquería, que por desgracia, es abundante. Afundación, siempre al quite, ha solucionado este pequeño gran problema y en Curuxeiras ya hay un contenedor.
