Los masones aceptan a Chanel

Este gesto encierra un mensaje | EFE

Todo tiene ahora mucho más sentido. Esa letra que nueve de cada diez siguen sin entender era un código solo para iniciados. Y ese baile que gustó más a los señores de cierta edad que a sus hijas, esos gestos que creíamos aleatorios formaban parte de un ritual. Uno en el que la representante española de Eurovisión se entregaba a los masones, con alusión al diabólico 666 incluido. Su devoción le valió un tercer puesto que en lenguaje de la logia representaría la aceptación de su nueva sierva. Qué suerte tener redes sociales en las que gente con mucha actividad mental nos explica estas cosas.

Los masones aceptan a Chanel

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