Una historia de las que inspiran

El ser humano tiende a reaccionar ante las tragedias ajenas. Algunos experimentan verdaderas epifanías que les impulsan a cambiar su apatía vital o su desilusión constante. Por si fuera el caso, ahí va una de esas historias inspiradoras, de las que dan una punzadita en el corazón y encogen el estómago. Sucedió en la planta de Oncología del hospital Ramón y Cajal de Madrid; allí una joven de 31 años, en fase terminal de un cáncer, contrajo matrimonio aguantando de pie gracias a los calmantes y radiante pese a la sonda nasogástrica. Porque la enfermedad no se lo podía llevar todo. FOTO: El hospital Ramón y Cajal | aec

Una historia de las que inspiran

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