David Villasuso es ahora el apoderado general del RC Deportivo y el encargado de preparar la Junta de Accionistas del próximo día 17 de julio en el que saldrá un nuevo Consejo de Administración. Hasta entonces, el hombre elegido por la propiedad para dirigir la nave blanquiazul, tiene por delante una dura tarea. Se le puede criticar por su labor pasada o presente, pero no es de recibo que se le amenace por redes sociales al igual que sucedió con Ian Mackay. Estaría bien que los abogados del club tomasen buena nota de este tema y pusieran ante la Justicia algunos comentarios, normalmente de gente anónima, que van contra la integridad física de la persona del dirigente deportivista. Hay líneas rojas que no se deberían pasar y ya es hora de que nuestros legisladores comiencen a tratar de poner freno a comentarios que generan odio y ponen en duda el honor de las personas. Porque a lo largo del tiempo se ha demostrado que alguien que no esté en su cabales puede tomarse al pie de la letra algunas amenazas y ponerlas en práctica. Necesitamos recuperar valores. Es urgente.
