Los que eran buenos y ahora...

Cuenta la leyenda que el dictador le preguntó a González-Llanos por el número de rojos que tenía trabajando en Astano y el ingeniero le respondió que los reglamentarios. Y así quedó la historia, sin más investigación porque era cosa del sagrado reglamento militar. La ley de memoria histórica obliga a retirar las estatuas franquistas, pero la que hay en Ferrol en honor al ingeniero González-Llanos es intocable o reglamentaria. Las autoridades tendrán que resolver el embrollo en el que se han metido a propósito de diferenciar entre buenos y malos, como ocurre en decenas de concellos gallegos. foto: La estatua reglamentaria | AEC

Los que eran buenos y ahora...

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