Esto empieza a parecer mal de ojo

En el mundo del deporte hay mucho de superstición, así que empezar a hablar de la mala suerte de ciertos pilotos lo mismo atrae el gafe. Pero es que lo de Fernando Alonso y Carlos Sainz empieza a ser de traca. Entre las piezas que se rompen, los sistemas que fallan y los golpes que los dejan fuera de juego no ganan para disgustos. Dos curvas le duró al madrileño el GP de Emilia Romagna después de un toque con otro piloto que sí acabó la carrera y solo unos metros más al asturiano, que abandonó después de que la mitad de su coche saliera volando. Igual no les venía mal que les miren el mal de ojo. FOTO: El coche averiado de Sáinz | EFE

Esto empieza a parecer mal de ojo

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