Botamos un baile?

decíamos otro día, hablando de la Orquesta Sinfónica de Galicia, que la música era alimento del alma. Pues ahora rizamos el rizo y decimos que la música de las orquestas verbeneras es súper alimento del alma y del cuerpo, porque nos sube la serotonina –felicidad, ya saben...— y nos transforma el cuerpito en cuerpazo con tanto meneo. Además, en nuestros perfectos veranillos galaicos –esos con fresquito nocturno incluido—, ¿hay algo más reconfortante que rematar una jornada de playa, río, campo o piscina con una sesión de ducha, encremamiento y salir a lucir el moreno a la verbena del pueblo? Pues no, podemos asegurar que no. Ves a todos tus amigos, saludas hasta a quien no conoces de nada, todo el mundo está guapo con la piel bronceada y los dientes brillando en la noche como perlas...
Y todo este rollo para decirles que estamos de acuerdo en que la Diputación haya destinado 704.000 euros para reactivar orquestas y verbenas; un sector que da de comer a mucha gente y da alegría a mucha más. Importante no, ¡importantérrimo! Qué, botamos un baile?. FOTO: las verbenas son una gran cita en muchas localidades | aec

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