lunes 22.07.2019

Un soldado de Vimianzo en el aniversario de Krasny Bor

Varios soldados coruñeses fueron recordados con ocasión de una importante efeméride de la Segunda Guerra Mundial y del mismo modo también figurarán en un libro sobre soldados gallegos en este conflicto. Uno de ellos es José Méndez Lema, vecino de Braño, Vimianzo.

Fotografía del solcado José Méndez Lema. Archivo
Fotografía del solcado José Méndez Lema. Archivo

Varios soldados coruñeses fueron recordados con ocasión de una importante efeméride de la Segunda Guerra Mundial y del mismo modo también figurarán en un libro sobre soldados gallegos en este conflicto. Uno de ellos es José Méndez Lema, vecino de Braño, Vimianzo.

El 10 de febrero de 1943 tuvo lugar la última batalla de un ejército español, la de Krasny Bor en las inmediaciones de Leningrado, durante la Segunda Guerra Mundial. En el acto principal llevado a cabo recientemente en Alicante en recuerdo de esta acción la conferencia central versó sobre varios soldados gallegos destacados en el combate, en el seno de la División Azul.

En Alicante tras la misa en memoria a los divisionarios caídos los organizadores pidieron al coronel coruñés don Lorenzo Navarro de los Paños una disertación, centrando la conferencia en la participación de los soldados gallegos, bajo el título “Gallegos en la División Azul”. Previamente el coronel había ofrecido la charla en el ciclo de conferencias del Museo Militar de A Coruña y su Asociación de Amigos. Fueron recordados héroes coruñeses como Ponte Anido o Gómez Díez-Miranda, muertos en la acción; el soldado de Vimianzo José Méndez, o el coruñés Antonio Sánchez-Pascuala y Buendía, único que sigue con vida.

Además, un libro de inminente publicación sobre gallegos en la Segunda Guerra Mundial recogerá las anécdotas de los soldados de la División Azul y los gallegos que combatieron en el bando aliado, especialmente los de la brigada francesa de tanques del general Leclerc que fueron los primeros en liberar París. En esta obra el coronel Navarro dedicará un anexo a la figura del capitán Díez Miranda. Otro anexo escrito por Rafael Lema versará sobre el heroico comportamiento de José Méndez, herido en combate y con seis medallas ganadas al valor.

El coronel en su conferencia expuso que, de los miles de gallegos voluntarios para luchar contra el bolchevismo, había seleccionado para la ocasión a dos caídos en la acción al cabo de ingenieros (zapador) Antonio Ponte Anido, héroe de Krasny Bor y Caballero Laureado de San Fernando, máxima condecoración militar española. Un coruñes que tiene una calle en su ciudad natal. El otro divisionario al que quiso rendir homenaje era al capitán de artillería José Luís Gómez Díez-Miranda muerto también heroicamente en Krasny Bor y propuesto para la Medalla Militar. También hubo referencia con imágenes al vimiancés José Méndez, que no solo destacó como soldado sino como activo miembro de la Hermandad de la División en A Coruña hasta su muerte en 1982.

Antonio Sánchez-Pascuala y Buendía, por su parte pudo estar presente en la anterior charla en A Coruña acompañado de sus dos hijas. Ayer cumplió los 95 años gozando de una magnífica salud y prodigiosa memoria. La disertación del coronel comenzó por el contexto histórico de la División Azul seguida de un análisis táctico de la Batalla de Krasny Bor, respaldado en una sólida base documental, expuesta en gran cantidad de proyecciones.

Acciones de batalla

El capitán José Luis Gómez Díez-Miranda durante la Batalla de Krasny Bor tenía emplazada su compañía, la 13ª de cañones del 262, en el meandro del Río Ishora. Acudiendo a un observatorio avanzado para evaluar el avance ruso sobre las posiciones del segundo batallón de su regimiento. A las siete de la mañana, con las comunicaciones imposibles de reparar, aprecia la evolución del enemigo por el flanco este del observatorio. Dado el riesgo de que las piezas de artillería de un emplazamiento próximo caigan en sus manos, el capitán se dirige hasta allí con quienes le acompañan en el observatorio para inutilizarlas. Alcanzó el emplazamiento cuando el enemigo irrumpía en él; ordenó al sargento jefe de la segunda pieza que la volase y, dirigiéndose pistola en mano hacia la primera, repitió la orden al sargento jefe de la misma. Desde allí, haciendo frente al lugar por donde se veía llegar mayor número de enemigos, disparando su pistola hasta agotar la munición, cayó muerto de un balazo en el pecho.

Antonio Ponte Anido miembro del batallón de zapadores de asalto 250 al ver que un tanque T-34 soviético se dirigía a atacar el hospital de campaña toma una mina magnética, la coloca en una de las ruedas del carro y una fuerte explosión destruye a ambos. No solo evita la muerte de los heridos sino que entorpece el paso de nuevas unidades motorizadas en su avance contra el hospital.

A José Méndez le tocará defender en la batalla durante tres terribles días el subsector del río Ishora, encuadrado en el III Grupo de Artillería 250 al mando del capitán José Álvarez Lasarte. Son de los destacados en la acción, se hallan en lo más temible del combate y defenderán con uñas y dientes su puesto que no fue tomado y disparo sin interrupción. Méndez es uno de los pocos salvados, herido en una pierna y en el costado, luchando hasta el cese de las hostilidades y el fin de las municiones, recogido medio muerto entre el fango de una trinchera creada por un obús ruso y trasladado al cercano pueblo de Ladoga, luego a Sluzk, tardará dos meses en recuperarse. La acción de su batallón fue gloriosa. Así reconoce Caballero Jurado en “Morir en Rusia” como uno de los hechos destacados “la eficacísima acción del IIIº/Art. 250... los cañones de Lasarte operaron ininterrumpidamente en ayuda de sus camaradas. Junto a sus camaradas alemanes, los artilleros españoles dieron lo mejor de si mismos para ayudar a los agobiados soldados que se batían en Krasny Bor”.

Méndez era uno de los héroes en la primera batería de Lasarte. Fue herido el día 11 de febrero, trasladado a cuatro hospitales, hasta su alta el 30-4-1943. El día 12 entra en el hospital de campaña (Sluzk). El mismo día es enviado al de Krasnowarday, y posteriormente al centro sanitario de retaguardia de Riga, también el día 12. Finalmente, el 24 ingresa en el hospital de retaguardia de Koenisberg. Seguirá en Rusia hasta agosto de 1943, cuando regresa a España con seis medallas en su pecho. Artillero profesional del 41 Regimiento de Segovia había luchado en la guerra civil y se alista en la Blaue el 18-7-41 en el primer enganche, pero servirá en Rusia en el III Art 250 desde febrero de 1942.

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