martes 22/9/20

Reportaje | El empleo de los jóvenes en el futuro se encuentra en el aire

“El empleo de los jóvenes en el futuro se encuentra en el aire”. No se trata de un tópico alarmista es el convencimiento de personas, como Telmo López, que consideran que todo aquel que pretenda encontrar trabajo estará obligado a manejarse con drones.

El taller de pilotaje de drones se celebró ayer en el pabellón de deportes de San Marcos | Pedro puig
El taller de pilotaje de drones se celebró ayer en el pabellón de deportes de San Marcos | Pedro puig

“El empleo de los jóvenes en el futuro se encuentra en el aire”. No se trata de un tópico alarmista es el convencimiento de personas, como Telmo López, que consideran que todo aquel que pretenda encontrar trabajo estará obligado a manejarse con drones.
Telmo López es piloto de este tipo de aeronaves y ayer se encargó de mostrar a un grupo de jóvenes de Abegondo diversas pautas sobre su utilización.
La experiencia, organizada por el Colexio Profesional de Enxeñería en Informática de Galicia (Cpeig) y la Axencia para a Modernización Tecnolóxica de Galicia (Amtega), se desarrolló en el pabellón de deportes del núcleo de San Marcos.
“En el plazo de una década todos aquellos que realicen labores que no sean administrativas o bajo techo estarán obligados a saber manejar un dron”, indica este ourensano, que asegura que al contrario de lo que pueda creerse sobre los jóvenes hay que acentuar su interés por la tecnología, especialmente de las mujeres.
“Ya ves. En el grupo no hay ninguna niña. Y no entiendo por qué”, dice López, mientras regaña cordialmente a uno de los pequeños que ya se ha familiarizado con uno de los aparatos y fuerza en exceso sus posibilidades aeronáuticas.
Teoría y práctica
A lo largo de la mañana los adolescentes, de entre 12 y 16 años y sin experiencia previa con los dispositivos, conocieron sus componentes, al tiempo que recibían pautas para hacerlos volar.
Para ello, llevaron a cabo una sesión práctica empleando dos drones: uno denominado “overcraft” y otro convencional.
El precio de mercado de estos dispositivos va de los 20 euros a lo que uno esté dispuesto a pagar. Sin embargo, por unos 700 ya se puede adquirir un dron que sirva de herramienta de trabajo.
Otro mito sobre este tipo de aparatos es que es necesario disponer de licencias. Nada más lejos de la realidad. Su compra es totalmente libre, siempre y cuando solo se utilice como medio de ocio y recreo.
Y como recreo y competición se tomaron la jornada estos adolescentes que seguramente harán saber a sus familiares más cercanos que tienen que continuar practicando si quieren labrarse un futuro.
El pilotaje de drones, según los expertos, se está convirtiendo en una de las competencias profesionales más demandadas del mercado laboral.
Son muchas las tareas que se pueden desarrollar con esta tecnología: desde trabajos de mantenimiento a entregas a domicilio pasando por grabaciones audiovisuales. A estas, sin embargo, las envuelve la polémica. Se verá. l

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