viernes 03.07.2020

La planta de biomasa Greenalia, en Curtis, producirá energía para abastecer a 10.000 viviendas

La empresa, que se puso en marcha en marzo, prevé tratar al año medio millón de toneladas de residuo forestal
La instalación ocupa una parcela de 103.000 metros cuadrados en el polígono de Teixeiro | greenalia
La instalación ocupa una parcela de 103.000 metros cuadrados en el polígono de Teixeiro | greenalia

La planta de tratamiento de biomasa Greenalia, ubicada en el polígono de Teixeiro (Curtis), producirá energía para abastecer a 10.000 viviendas cuando esté a pleno rendimiento, indicaron ayer responsables de la firma.

Operativa desde el pasado mes de marzo –con un parón debido a la pandemia del coronavirus–, tendrá una capacidad para tratar anualmente medio millón de toneladas de residuo forestal certificado. “Cuando se realizan cortas de madera, un 25% queda tirada en el monte en forma de residuo. Hasta ahora no tenía uso comercial y generaba plagas e incendios”, explicó ayer Mario Coucheiro, director de operaciones de Greenalia.

La instalación, que se levanta sobre una parcela de 103.000 metros cuadrados con una capacidad de 50 megavatios, se puso en marcha en el mes de marzo, aunque no llegó a concluir todas las pruebas necesarias de eficiencia por las restricciones derivadas de la crisis sanitaria. 

En estos momentos, indicaron ayer sus portavoces, se encuentra en la fase final de testado, conectada a la red, y se prevé que en unas semanas esté a plena capacidad. Manuel Bueno, jefe de proyecto de la planta, subrayó que se han invertido 135 millones en este recinto y que planean recibir unos 80 camiones diarios cargados de biomasa forestal.

Una vez llega este combustible, se tritura para generar vapor, que mueve una turbina eléctrica. El primer edificio que trata la materia prima es el de cribado, donde se quitan las arenas y metales que pueden provocar una combustión “menos eficiente”, dice  Bueno. A partir de ahí, se transporta por una cinta a un silo con capacidad para 6.000 toneladas. 

Ahorro de agua
El proceso de esta planta añade un ahorro inusual, el de agua. Gracias a aerocondensadores, la planta solo utiliza 15 metros cúbicos por hora, menos que “cualquier lavandería”, asegura el jefe de proyecto, que destaca el importante esfuerzo económico para garantizar el mínimo impacto al medio ambiente.

La biomasa procede de restos de cortas forestales de bosques certificados situados en un radio de 100 kilómetros y entra en el recinto en forma de pacas, que son elaboradas por las 70 personas contratadas por Greenalia para la limpieza de montes.

Durante el proceso de construcción, entre empleos directos e indirectos, se generaron más mil puestos, apuntó Bueno. De ellos, más de un centenar se mantienen como fijos una vez iniciada la actividad, 40 en la planta y el resto en la recogida y transporte de biomasa. Greenalia, apuntaron, apuesta por la generación de trabajo y riqueza en la comarca.

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