Un plan de reinserción social de la Caixa benefició a casi 800 presidiarios desde 2008

El programa CiberCaixa Penitenciarias de la Obra Social la Caixa benefició a cerca de 800 presidiarios desde que se implantó en el año 2008.

Un plan de reinserción social de la Caixa benefició a casi 800 presidiarios desde 2008
Los reclusos reciben formación semanalmente en el aula Nelson Mandela de Teixeiro | quintana
Los reclusos reciben formación semanalmente en el aula Nelson Mandela de Teixeiro | quintana

El programa CiberCaixa Penitenciarias de la Obra Social la Caixa benefició a cerca de 800 presidiarios desde que se implantó en el año 2008.


Y ayer para conmemorar el décimo aniversario de su establecimiento el director xeral de Inclusión Social de la Xunta, Arturo Parrado, el director de CaixaBank en Galicia, Emilio Barreiro, el subdirector del Área Social de la Fundación la Caixa, Marc Simón, y el director de la cárcel de Teixeiro, Jesús Garrido, participaron en un acto que se celebró en el aula Nelson Mandela del recinto penitenciario.


El proyecto, impulsado por el Programa de Personas Mayores de la entidad benéfica, ha acercado las nuevas tecnologías a 794 personas privadas de libertad procedentes de Teixeiro y del Centro de Inserción Social Carmen Avendaño de Vigo, gracias a la participación de 1.034 voluntarios jubilados, que prestan su tiempo y sus conocimientos a los reclusos con el objetivo de mejorar su reinserción social y laboral.


Fuentes de la entidad financiera indican que las aulas CiberCaixa Penitenciarias son clases que actúan en dos ámbitos distintos, dentro de los centros y atendiendo a los internos en de mayores.
Las aulas están dotadas de pantalla, proyector y ordenadores para realizar prácticas individuales, y a ellas acuden semanalmente voluntarios, internos de los centros penitenciarios y de los centros de reinserción.
“Se constituye así un espacio único de relación intergeneracional que representa un proyecto pionero de preparación para la libertad”, indica la Caixa.

Los voluntarios, preparados en informática, informan a los internos en lecciones que se adaptan al nivel de los beneficiarios y que van desde aprender a editar documentos hasta la introducción en el uso de internet.
Además, los mayores también enseñan a los reclusos a redactar currículums o una carta de motivación para un trabajo al mismo tiempo que les ayudan a preparar entrevistas y trabajan con ellos la importancia de valores como el esfuerzo, el trabajo en equipo y el respeto.

Analfabetismo digital 
Los organizadores señalan que se trata de un proyecto que contribuye a reducir el analfabetismo digital de la población penitenciaria, a la vez que fomenta la participación social de las personas mayores, que son grandes transmisores de valores, experiencias y conocimientos.
A lo largo de los diez años de implantación del programa, en el conjunto de España, más de mil personas voluntarias han impartido clases de nuevas tecnologías a 7.800 personas privadas de libertad en nueve centros penitenciarios. El proyecto incluye también clases de informática impartidas por profesionales para 1.230 internos.