• Domingo, 23 de Septiembre de 2018

Miles de devotos volvieron a escoltar la imagen de Nosa Señora do Camiño hasta A Ponte Vella

Betanzos volvió a mirar hacia A Ponte Vella. La Virgen de los Remedios, a hombros, volvió a salir de su santuario para alegría de sus devotos que, como cada 8 de septiembre,

Miles de devotos volvieron a escoltar la imagen de Nosa Señora do Camiño hasta A Ponte Vella
La imagen, a hombros de los cofrades, que se turnaron con voluntarios de Protección Civil de Betanzos
La imagen, a hombros de los cofrades, que se turnaron con voluntarios de Protección Civil de Betanzos

Betanzos volvió a mirar hacia A Ponte Vella. La Virgen de los Remedios, a hombros, volvió a salir de su santuario para alegría de sus devotos que, como cada 8 de septiembre, acudieron a su cita con Nosa Señora do Camiño.
La romería mariana más concurrida de la comarca atrae a miles de personas que, desde primera hora de la mañana, caminan bajo cientos de banderolas de papel y dos arcadas con la imagen de Nuestra Señora. Desde la misa de las 08.00 hasta la procesión de las 20.00 que, un año más, volvió a paralizar Betanzos.
Las campanas, que consiguen emocionar a más de uno, pueden oírse casi desde cualquier punto de la ciudad y, siguiendo la costumbre, acompañan la celebración de los betanceiros, a la que se unen ciudadanos de las comarcas más cercanas, sobre todo de las de A Coruña y Ferrol. La imagen de Los Remedios sale en procesión solo una vez al año convirtiendo el puente que une las dos orillas del Mandeo en “viaducto” de ilusión y devoción por el que transitaron romeros y romeras dispuestos a postrarse a los pies de Nosa Señora do Camiño.
Todo el municipio se engalanó para la romería pero, sobre todo, A Ponte Vella-Nosa Señora, uno de los barrios con más solera de la ciudad que, con la procesión, se iluminó con las velas de la multitud, desde el santuario hasta la plaza de Enrique IV (Eira Vella)
En este espacio antiguamente también se celebraban Os Alborotados, los días 28 y 29 de septiembre, coincidiendo con el San Miguel. Era la “Festa do Mosto”, donde los vecinos pisaban la uva y saboreaban los primeros caldos de la vendimia de Betanzos. Un “ceremonial” que no realizan desde hace años pero que se iniciaba con la ofrenda de la cosecha en el Santuario do Camiño.

Orígenes
Los orígenes del templo mariano, en la salida de la capital mariñana hacia la ciudad departamental y paso obligado para quienes se dirigen a Santiago a través del Camiño Inglés, se remontan cinco siglos atrás, en la senda de San Martiño de Tiobre, cerca de donde se ubicó la ciudad primitiva, donde convergen las rutas a Compostela y donde, al parecer, se apareció la Virgen María indicando dónde estaba la imagen de piedra que se acabó hallando al pie de la vía, donde se levantó primero una ermita y después el actual santuario, que lleva el sello del maestro Juan de Herrera.
Protección Civil y Policía Local de Betanzos integraron el dispositivo especial de seguridad desplegado en el entorno desde primera hora de la mañana, y al que también se unió Cruz Roja.
Unos minutos después de las ocho se cortó la circulación en la el cruce con la N-651, a la espera del paso de la “virxe milagreira”, que portaron, a turnos, miembros de la Cofradía de Nosa Señora y voluntarios de Protección Civil.
La comitiva, acompañada en todo momento por la música de la Banda Municipal de Betanzos se detuvo ante el cruceiro situado al inicio de la cuesta y allí, con el estruendo de las bombas de palenque que cada año dispara la misma familia en señal de devoción y como ofrecimiento, se volvió a vivir uno de los instantes más emotivos de la procesión, poniendo a muchos de los participantes al borde del llanto, sobre todo entre quienes asisten para cumplir promesas o pedir mediación a Nosa Señora dos Remedios.
El tercer domingo de septiembre, los betanceiros mirarán hacia el otro extremo de la ciudad, hacia A Angustia. Allí estarían también las empleadas de la Fábrica de Tabacos de A Coruña que, desde que en 1920 una serie de despidos las llevó hasta ella en demanda de mediación, acudieron hasta su cierre como agradecimiento. l