jueves 19.09.2019

Un médico forense da la razón ante el juez a la familia del joven sin iris de Oleiros

Alega que la Xunta debería reconocer “correctamente” su enfermedad y evitar opiniones “parciales”

La familia Amor Llopis acudió a los juzgados para la última jornada del juicio | patricia g. fraga
La familia Amor Llopis acudió a los juzgados para la última jornada del juicio | patricia g. fraga

El juicio de la familia del joven Fran Amor, vecino oleirense afectado por una aniridia bilateral congénita –ausencia de iris en ambos ojos– se retomó ayer con la comparecencia de Diego Díaz, uno de los médicos especialistas que tratan al paciente, quien dio la razón a la parte demandante y calificó de “parcial” la postura de la Consellería de Política Social a la hora de diagnosticar la dolencia.


El forense aseguró que “existe un código internacional de enfermedades” y que la Xunta debería poder denominarla “correctamente” en sus formularios, ya que afirman que no pueden hacerlo por “problemas informáticos” –no está reconocida en las nomenclaturas que manejan y la engloban dentro de las enfermedades raras–. La madre de Fran, Sandra Llopis, insiste en que no se están respetando los mencionados códigos y exige que se le apliquen al menor los mismos que se le aplicaron a ella, ya que sufren la misma dolencia.


“Es todo tan absurdo, después de cinco años y medio seguimos con las mismas mentiras. Están disfrazando el tema y desde 2014 no han examinado a mi hijo. El abogado de la Xunta dice que cuando reconocieron mi enfermedad existía otro decreto, pero las tablas para calcular la discapacidad son exactamente las mismas, no pueden agarrarse a eso”, señala Llopis.


La Xunta estuvo representada por un letrado que insistió en que la valoración del afectado se basa en los baremos actuales de la Administración y que avanzó que el grado de discapacidad que valoran para Fran es del 70%. Sus padres reclamaban un mínimo del 66% para acceder a una pensión y becas escolares, fundamentales para el joven, que acaba de cumplir 18 años y quiere ser psicólogo.

El abogado demandante, Alberto Pousada, asegura que de no conseguir el reconocimiento adecuado de la enfermedad recurrirán la sentencia, que llegará en unos días. La familia agradece el apoyo y la colaboración del Ayuntamiento de Oleiros y el Club de Leones del municipio.

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