viernes 23/10/20

José Antonio Santiso | “No existe garantía alguna de que el próximo plan de urbanismo pueda llegar a desarrollarse”

Comenzó en política a principios de la década de los noventa, en concreto en 1991, y logró ser concejal por la formación independiente UMI. Al cabo de más de 25 años una sentencia del Tribunal Supremo

El alcalde de Abegondo cree que los que quieran construir podrán hacerlo | quintana
El alcalde de Abegondo cree que los que quieran construir podrán hacerlo | quintana

Comenzó en política a principios de la década de los noventa, en concreto en 1991, y logró ser concejal por la formación independiente UMI. Al cabo de más de 25 años una sentencia del Tribunal Supremo le da un importante “palo”. La justicia le “tumba” al alcalde de Abegondo, José Antonio Santiso Miramontes, (Mabegondo, 1960) su proyecto estrella: el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM).

Y ahora, ¿qué va a suceder en el municipio?
Pues, ante la situación que se ha planteado tenemos que redactar un PGOM nuevo. Ya hablamos con la Dirección Xeral de Urbanismo y nos confirmó que había una partida presupuestaria habilitada para hacer frente a los planes urbanísticos anulados. Parece ser que lo fue uno de cada tres de los aprobados por la Xunta en los últimos años. Y la idea es iniciar la contratación de otro documento. Por otro lado, vamos a acogernos a las medidas provisionales del Gobierno autonómico para los municipios con planes anulados. Así, en los núcleos, rurales o urbanos, donde exista iniciativa de construir, se va a poder construir. Eso sí, habrá que hacerlo en menos de cinco años. Sin embargo, no se podrá construir en suelos urbanizables o en núcleos no consolidados hasta que se haya aprobado otro documento.

¿Recibió muchas solicitudes para construir en este tipo de suelos?
No hubo una sola solicitud durante los cinco años que estuvo vigente el plan anulado.

El PGOM debería, entonces, estar aprobado en 2022.
Aproximadamente. Si no se aprueba en el plazo de tres años y medio, las medidas provisionales también quedan suspendidas. Debo indicar que estas deberán contar con informes favorables de diversas administraciones, pero solo es necesario que sean aprobadas por el pleno. Y recordar que no son para perpetuas. ¡Ojalá lo fueran, por cierto! A mí me servirían para siempre.

Comentaba el alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane, que a algunos ayuntamientos les iría mejor sin un PGOM y desarrollar solo las normas subsidiarias.
Si nos atenemos a lo que pasó con Abegondo puede que sí. Lo que también quiero dejar claro es que si a cualquier ayuntamiento que pretenda llevar a cabo un plan de urbanismo lo denuncian con argumentos similares a como se hizo aquí, lo tumban. En ningún plan general se construyeron las viviendas que tenía en previsión. Lo único que se buscaba es dar oportunidad a que el máximo número posible de personas pudiese construir, con un abaratamiento del suelo. Lo que, por cierto, se consiguió. Los planes están diseñados para que se pueda construir, no para que se construya todo lo que se prevé. A raíz de lo que pasó aquí, la Xunta ya advirtió al alcalde de Culleredo, Julio Sacristán, de que tiene que reducir la previsión de viviendas. Un plan de urbanismo sí es necesario, porque no se trata solo de construir pisos o casas, se busca ordenar el territorio.

Hace un instante comentaba usted que uno de cada tres planes de urbanismo aprobados por la Xunta fueron anulados. ¿Cuáles pueden ser los motivos?
Monterrei, Melón, Verín y alguno más fueron anulados. Los motivos los desconozco, lo que sí sé es lo que pasó en Abegondo. Algún comentario vi por ahí de que se comienza a proponer un nuevo modelo de urbanismo en Galicia y se puso a este municipio como conejillo de Indias. A mí todo me parece muy bien y también que se pretenda hacer un urbanismo, como ellos dicen, más sostenible. Eso sí, habría que tener en cuenta que poner de acuerdo a todo el mundo para hacer un plan de urbanismo es muy difícil. Consensuar intereses es muy complicado. Pero tirarlo abajo es fácil. Solo hace falta buscar algún argumento, no que te beneficie, solo que perjudique a la otra parte y lo tienes muy fácil. Es lo mismo que si te hace una revisión del coche la Guardia Civil. En algún detalle va a poder sancionarte, porque nadie lo lleva perfecto y un plan de urbanismo, evidentemente, tiene deficiencias.

¿Qué garantías existen, entonces, de que se redacte un plan de urbanismo y que pueda llegar a desarrollarse?
No existe ninguna. Si a alguien se le da por denunciar y rebusca hasta el último detalle, nada garantiza que un juzgado no lo vaya a anular. En nuestro caso todos los informes eran favorables y pasó lo que pasó.

Entonces, ¿para qué redactar otro plan?
Porque así es como lo exige la ley. Las medidas provisionales solo tendrán vigencia durante tres años y medio.

¿No es paradójico que haya que gastar dinero sin una sola garantía de que sirva para algo?
La vida política está tan judicializada que hemos llegado a esta tipo de situaciones. ¿Por qué hay municipios que llevan más de 20 años redactando planes generales? No es por las exigencias que se les impone desde las administraciones, sino por los intereses de los vecinos y porque alguno puede presentar un contencioso, aunque a él no vaya a beneficiarle. Es algo que todavía no entiendo. No comprendo cómo hay personas que actúan por ruindad y maldad. Insisto, no entiendo cómo hay un grupo de afectados que por el hecho de que no pueden construir en sus parcelas, la mejor idea que se les ocurre es la de fastidiar al resto. No lo entiendo, salvo que detrás exista una motivación política por parte de algún grupo que se haya comprometido con ellos para redactar otro plan. ¡No os preocupéis que cuando estemos nosotros haremos lo que más os convenga!

¿De cuánto dinero hay que hablar para redactar un nuevo plan de urbanismo?
No sabría decirlo ahora mismo. Lo que sí nos ha garantizado la Xunta es que nos aportará el 80% de la financiación. Insisto en que no sé cuanto puede costar la redacción de un nuevo. El que ha sido anulado creo que llegó a los cien mil euros. Pero ahora lo que importa es que la Zunta haya comprometió una partida.

¿Y se puede rescatar algo del proyecto anulado?
Hay que aclarar que hay un trabajo realizado: los vuelos, las delimitaciones de núcleos, entre otros. Pero también somos conscientes de que habrá que adaptarse estrictamente a la sentencia. Tendremos que reducir considerablemente el número de parcelas para construir. ¡Hay que cortar por lo sano!

¿Teme que se vuelva a producir otra denuncia?
No puedo garantizar que la misma Plataforma de Afectados, si no les conviene, vuelva a presentar una denuncia. Espero que esté quedando claro que hay que reducir el volumen de edificabilidad. A ver si van a estar rebuscando detalles para tumbarlo de nuevo. Vuelvo a lo que dije antes. Si cualquier ciudadano quiere que se anule cualquier plan de urbanismo en cualquier ayuntamiento de Galicia puede hacerlo. Lo que es necesario es que haya gente malvada y ruín que quiera hacerlo. A mí, personalmente, no me interesa el plan que tiene Vigo, pero si me pongo y busco a las personas adecuadas yo también sería capaz de interponer una denuncia y que todo acabase como acabó aquí.

Ante esa argumentación, volvemos casi al principio, ¿para qué se redacta entonces un plan?
Insisto en que las administraciones lo exigen. Aunque es cierto que ante esta situación no existen garantías de que vaya a salir adelante. Hombre, en este caso el tribunal no cuestiona la labor realizada por los técnicos municipales; cuestiona la labor llevada a cabo por el resto de administraciones. Cabe recordar que el plan de urbanismo contaba con todos los informes favorables. El que no quiera darse cuenta es que no está en este mundo. La sentencia judicial nos pone en una situación muy grave, pero no en Abegondo, sino en todo el territorio autonómico. l

Comentarios