domingo 25/10/20

Detenidos dos vecinos del área por robos en bancos del norte de Galicia

Naturales de Arteixo y Culleredo, los arrestados usaban caretas de látex y disfraces para atracar las sucursales

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Entre los efectos requisados a los detenidos se encontraban máscaras, pelucas y maquillaje | gc

La Guardia Civil anunció ayer la detención de dos hombres de mediana edad, que han sido remitidos a prisión sin fianza, por su presunta implicación en robos con intimidación acaecidos en sucursales bancarias de A Coruña, Lugo y Ourense. 

Los detenidos responden a las iniciales A. C. G. y J. S. S., cuentan con “múltiples antecedentes” y son naturales de Culleredo y Arteixo. Las investigaciones partieron de un suceso acontecido en julio de 2017 en una sucursal en Oza-Cesuras. Por entonces, un hombre de “complexión fuerte disfrazado con una careta de látex que desfiguraba sus facciones” entró con una pistola y se apropió de casi 10.000 euros.

La metodología se repetiría, según el Instituto Armado, el 23 de enero de 2018 en la sucursal de Caixa Rural en Begonte (Lugo), donde utilizó “distinto disfraz” y se adueñó de 26.500 euros tras intimidar “a los empleados con el arma de fuego”. Asimismo, el 21 de agosto del mismo año propició unos hechos similares en el local de Abanca en Ponte Ledesma, en el ayuntamiento coruñés de Boqueixón.

En este último caso llegó a apropiarse de unos 81.000 euros gracias al mismo método. Aseguran que “esta fue la única ocasión en la que esperaron a que se abriera la cámara donde estaba el dinero en metálico, en los demás atracados todo transcurría en apenas unos minutos”. Finalmente, el pasado 18 de diciembre atacaron una sucursal de Abanca en Vilardevós (Ourense) para hacerse, mediante otra vestimenta, con otros 3.300 euros.

Para el Instituto Armado, “el escaso valor de lo conseguido en el último robo debió ser lo que motivó que tan solo tres semanas después repitiesen los hechos” en la sede del Banco Santander en Lobeira (Ourense), donde lograron 5.400 euros. “Llegaban a utilizar hasta cuatro vehículos distintos” y elegían “sucursales ubicadas en localidades muy distantes, incluso en distintas provincias”, dicen los agentes. 

Entre sus preferencias, añaden, figuraban áreas rurales para evitar testigos y escapar por vías secundarias, labor que asumía desde un turismo el segundo implicado. El jueves uno de los detenidos entró a una sucursal en Ponte do Porto (Camariñas), pero encontró “dificultades para obtener el botín y salió a la carrera”. Fue alcanzado a unos 200 metros y arrestado, mientras su acompañante fue localizado en una pista forestal deshaciéndose de maquillaje, caretas y pegamento.

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