• Martes, 25 de Septiembre de 2018

Denuncian a cinco vecinos de la comarca por infringir la ley de protección de animales de compañía

La Guardia Civil indica que en tres de los casos los perros estaban atados de forma permanente

Denuncian a cinco vecinos de la comarca por infringir la ley de protección de animales de compañía
Las denuncias se interpusieron en Culleredo, Cambre y Oza-Cesuras
Las denuncias se interpusieron en Culleredo, Cambre y Oza-Cesuras

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil denunció esta semana a cinco vecinos de la comarca por infringir la nueva ley de protección y bienestar de los animales de compañía. En tres de los casos se trataba de animales que estaban permanentemente atados y en malas condiciones higiénico-sanitarias.
La primera de las actuaciones se llevó a cabo en Culleredo. Una protectora de animales avisó de que un hombre se había acercado hasta las instalaciones y, tras abrir la puerta de su turismo, abandonó a un pastor alemán, que intentó seguir sin éxito al coche, una vez que emprendió la marcha. Un trabajador pudo tomar imágenes y se las entregó a la Guardia Civil, que pudo así identificar al autor de los hechos.
El propietario del perro reconoció que lo abandonó porque lo tenía durante todo el día atado y sin posibilidad de soltarlo un mínimo de tiempo, tal y como establece la ley. Posteriormente, la patrulla pudo comprobar que, además, el animal había vivido en una zona permanentemente atado, en “malas condiciones higiénico-sanitarias” y que “no poseía microchip ni pasaporte”.
Cambre 
Otra actuación tuvo lugar en Cambre, en concreto, en el lugar de A Patiña. Un vecino alertó de que se encontraba un perro de grandes dimensiones “atado de forma permanente y en malas condiciones”.
Una vez que la patrulla se trasladó al lugar se comprobó que había un pastor belga atado con una cadena al suelo, en una zona que estaba completamente embarrada, y que solo disponía de un habitáculo para resguardarse.
Tras ser identificado, el propietario reconoció que tenía al animal en esas condiciones porque tenía “miedo de que se le escapara y ocasionara un mal mayor”, por lo que se le comunicó la normativa vigente.
Tras unos días, una patrulla del Seprona se personó en el lugar y constató que la zona en la que vivía el animal se había cercado, por lo que el perro ya no estaba atado. Aún así, se tuvo que advertir al dueño de que debía acondicionar mejor el lugar para que el perro tuviera unas condiciones mínimas de comodidad, seguridad, higiénico-sanitarias y a resguardo de las condiciones climatológicas.
También en Cambre, la misma patrulla, cuando realizaba tareas de su servicio, observó en una finca unas perreras muy rudimentarias en las que permanecían tres perros de caza atados con una cadena. Uno de ellos, incluso, solo disponía de un viejo bidón metálico para resguardarse.
Tras localizar al propietario e informarle de la infracción, este sacó a los perros del lugar en el que los tenía y cambió el bidón por una caseta.
Finalmente, la Guardia Civil recibió la alerta de la presencia de perros peligrosos sueltos en la zona de Oza-Cesuras, por lo que se localizó e identificó a sus propietarios, que fueron denunciados por carecer de licencia para este tipo de animales. l