martes 1/12/20

La ciudad se echa a la calle en su “flash back” colectivo al Medievo

Feira Franca  Inauguración oficial con la llegada de la comitiva Andrade “O Bó”

Una pareja de Illobre, campesinos los dos, un mercader de origen árabe, una mesonera de Tiobre, un matrimonio con once hijos y una cosecha abundante, cuatro lanceros y un caballero se disputan un hueco entre quienes se agolpan para ver pasar la comitiva, que enfila A Porta da Vila.

Cientos de personas asisten a los actos
de la primera jornada de celebraciones, 
que continuarán hasta mañana
Cientos de personas asisten a los actos de la primera jornada de celebraciones, que continuarán hasta mañana

Una pareja de Illobre, campesinos los dos, un mercader de origen árabe, una mesonera de Tiobre, un matrimonio con once hijos y una cosecha abundante, cuatro lanceros y un caballero se disputan un hueco entre quienes se agolpan para ver pasar la comitiva, que enfila A Porta da Vila. Pérez de Andrade y Sancha Rodríguez acaban de llegar a la villa y la multitud apura cestos cargados de viandas para recibir a “O Bó”. También las reclamaciones y pedimentos que trasladarán al señor a través del juicioso notario Xoán Branco. Un hombre honesto y cabal, capitán general en la gran Revolta Irmandiña.
Sí, es Betanzos. Pero en la Edad Media. Porque un año más, y van diecisiete, los betanceiros se echaron a la calle para revivir uno de los períodos más célebres de su historia, para demostrar que la complicidad e implicación vecinales son, con las recreaciones, las claves del éxito de la Feira Franca Medieval que, cada segundo fin de semana de julio, celebra la “Muy Noble, Muy Leal y Real Betanzos de los Caballeros” para “conmemorar” uno de los privilegios concedidos por Enrique IV, el mismo rey que le otorga el título de ciudad en 1465.
En casi todo el recinto “amurallado”, más de un centenar de puestos, seis kilómetros de tela y decenas de estandartes y banderolas aportan el colorido necesario a la cita, que se prolongará hasta mañana, día 13. Betanzos desprende satisfacción, respira vida y contagia alegría a todo el entorno de As Mariñas.

Sensaciones
Los betanceiros, dispuestos como entonces a llevar su “rebelión” hasta las últimas consecuencias, despiertan con los olores que desprenden los puestos de especias y gastronomía tradicional, con el ir y venir de los artesanos, que llegan cargados de mercancías para ofrecer lo mejor de sus tierras, desde toda España, e incluso de otros puntos de Europa. Los más pequeños, los primeros en disfrutar de la música, los cuentacuentos y los malabares, juegan desde media tarde en el “recuncho infantil” instalado “extramuros”, en el Cantón de Claudino Pita. A los mayores, el repique de las campanas les hace retroceder más de quinientos años e instalarse, aunque sólo durante tres días, en el siglo XV.
Detrás de Andrade, la corporación municipal con su regidor García Vázquez al frente, y el pregonero, encargados antes de inaugurar la XVIII Feira Franca Medieval de Betanzos. Ataviados con trajes de época, la comitiva escucha desde el balcón las quejas que, a través de Xoán Branco,  el pueblo traslada a “O Bó”.
 
Escenas
Sólo un par de horas más tarde, la multitud se desplaza una calle más abajo, hasta la Rúa Travesa, para asistir a la representación del incendio que arrasó la ciudad en el siglo XVI, de la que se encargan los integrantes del Club de Baloncesto Santo Domingo.
Entonces, entrada la noche, cientos de personas llenan los puestos y disfrutan de los distintos espectáculos que, a lo largo de todo el recorrido, ofrecen Acibreira, Coté y Troula, y de las exhibiciones de cetrería y de tiro con arco en el atrio de la iglesia de Santa María do Azougue.
La última parada del viernes, en lo que a programación oficial se refiere, es en la plaza de la Constitución, delante del consistorio, donde se representa, queimada incluida, el número de animación Galicia, Terra Meiga.
Durante horas, la cerveza corre como el vino, y la empanada viene y va como las uvas en cada uno de los rincones del antiguo Castro de Untia. Los brigantinos engalanan puertas y ventanas, acicalan las calles y ponen a punto las vestimentas, otro de los valores añadidos de Betanzos.
El el choque entre dos siglos, dos sociedades y la misma ciudad,  la de los Caballeros. Es el sueño de los más pequeños y la correspondencia de los mayores, que cada vez se esmeran más para vestirlos de caballeros, de frailes o de Robin Hood. Es el futuro entregado a las gracias del pasado, esta vez a las concedidas por Enrique de Trastámara.

Festa de Galicia
La Feira Franca se desarrolla por primera vez se desarrolla bajo el título de “Festa de Galicia de Interese Turístico”. Una distinción que, según el alcalde de la localidad “non so se recoñecese unha festa que reúne cada ano unhas 150.000 persoas senón que, ademais, serve para que a feira teña unha maior promoción tanto a nivel galego como estatal e que o Concello de Betanzos poida conseguir subvencións as que ata agora non podía nin tan sequera concorrer”, señaló García Vázquez.
Durante todo el fin de semana de la feria habrá un dispositivo especial de tráfico que afectará a la zona de la plaza García Naveira y a los accesos al casco histórico por A Porta da Vila. También se activará un protocolo de seguridad y, horas antes de la inauguración, los bomberos del Parque de Piadela revisaron cada una de las tomas de agua del casco histórico de Betanzos. Los puestos se centran en la gastronomía y en la artesanía con especialidades en cuero, metal, orfebrería, cantería, carpintería, copistería, iluminadores, papelería y herboristería, instalados en A Porta da Vila, Rúa do Castro, plaza da Constitución; Santiago, Roldán; Pescadería, plaza de Fernán Pérez de Andrade, Santa María, y San Francisco. n

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