sábado 16/1/21

Casi ochenta vecinos de Bribes participaron caracterizados en la tradicional recreación del Belén

La asociación aporta las ideas, los ciudadanos ponen las ganas y las instituciones colaboran para que, cada mes de diciembre, unos días antes de la Fiesta de Navidad, Bribes se convierta en Belén.

La asociación aporta las ideas, los ciudadanos ponen las ganas y las instituciones colaboran para que, cada mes de diciembre, unos días antes de la Fiesta de Navidad, Bribes se convierta en Belén. El resultado es el nacimiento viviente más célebre de A Coruña. Más de setena vecinos, casi tantos niños como adultos, hacen realidad una idea que se prepara durante todo un año, se desarrolla en dos semanas y se disfruta un domingo, el 17 en este 2017.
 

El presidente de la Asociación
de Veciños O Cruceiro, Manuel Martínez, actúa como portavoz de sus paisanos, compañeros de
cometido y actores por unas horas: “No mercadiño acabaron con toda a mercancía e iso e bo sinal, a proba de que houbo moitísima xente”, explica el directivo apuntando, uno a uno, a los artífices de este singular Portal de Belén. “De unha maneira ou de outra, aquí colaboran todos, tanto de aquí como Brexo-Lema”. Solo el párroco le pone algunos peros al Belén.
Es mediodía, hace frío, pero luce el sol en Bribes. El cantero, el herrero, los pastores, las lavanderas y los granjeros comparten espacio con las gallinas, la mula y los caballos, que llegan con Melchor, Gaspar y Baltasar. En la posada no parecer haber nadie, pero en uno de los pesebres están José, María y el Niño... O una niña, porque este año hubo varios protagonistas, pequeños y pequeñas, todos vecinos de la parroquia, que con escasos meses se estrenan en las tradiciones en brazos de sus madres, como Jesús en Belén.
Desde las once de la mañana hasta la hora de comer, el Niño se llama Carmen. Por la tarde, después de la laconada y la celebración vecinal, donde todos cocinaron para todos y nadie cuestionó a nadie, tomará el relevo otro bebé, “algo máis creciño”, para hacer de Jesús.

Las complicaciones registradas en los accesos, la escasez de plazas de aparcamiento y las decenas de personas que caminan por el entorno de la igleia y del antiguo monasterio, demuestra que el Belén Viviente de Bribes se consolida como referente de estas fiestas en el área metropolitana y, a juzgar por el empeño que ponen quienes ejercen de tenderos y ganaderos por un día, más pronto que tarde también lo será de la provincia. “Feliz Navidad”.

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