sábado 5/12/20

“Qumaira” deja a su paso un aluvión de incidencias en la comarca

Los diferentes cuerpos de emergencias fueron movilizados durante toda la madrugada del miércoles al jueves y durante la jornada de ayer a consecuencia de los destrozos que el viento provocó en la comarca de A Coruña y en Betanzos.

En Miño la fuerza del mar afectó incluso a inmuebles privados	javier alborés
En Miño la fuerza del mar afectó incluso a inmuebles privados javier alborés

Los diferentes cuerpos de emergencias fueron movilizados durante toda la madrugada del miércoles al jueves y durante la jornada de ayer a consecuencia de los destrozos que el viento provocó en la comarca de A Coruña y en Betanzos.
En el caso del área metropolitana coruñesa, la incidencia más grave tuvo lugar en el centro comercial de Iñás. Hasta allí acudieron los bomberos del parque arteixán al recibir el aviso de que las planchas del techo estaban sueltas con el consiguiente peligro. Los efectivos de emergencias estuvieron en este lugar hasta primera hora de la mañana para asegurarse de que no había peligro.
En Arteixo, el fuerte viento provocaba el desplome de un árbol en el entorno del balneario. A consecuencia del impacto, tres coches sufrieron daños importantes.
En otras zonas, como en Carral o en Bergondo, los efectivos de emergencias se movilizaron sobre todo para retirar árboles que interrumpían el tráfico

Cables
Los bomberos de Betanzos se encargaron de retirar un cable que estaba chispeando cuando llegaron, en la N-651, a la salida de Betanzos.
Durante una jornada casi sin descanso, los efectivos del parque comarcal se desplazaron hasta Miño, para asegurar unas planchas sueltas de un edificio ubicado en la carretera principal, a la altura del supermercados Gadis y evitar con ello que alguien pudiera resultar herido si terminaban por caerse.
En este municipio, la fuerza del mar causó estragos. El oleaje causó daños en el paseo marítimo, así como en los edificios construidos a pie de playa, en donde las grietas eran evidentes, e incluso se produjeron desprendimientos de las fachadas.
El agua se llevó la arena de la conocida como playa Grande del municipio miñense. Tanta fue la furia de las olas que se creó, como consecuencia del arrastre de arena, un talud de un metro y medio de altura.
La mayoría de los municipios de la comarca decidieron suspender las actividades al aire libre al producirse ráfagas de viento de  hasta 130 kilómetros por hora.
De hecho, la ya maltrecha costa del área metropolitana soportó de nuevo olas de ocho metros de altura. Una alerta roja que en días pasados arrasó playas tan conocidas como Barrañán o Valcobo, entre otras muchas.
Las previsiones para hoy son que de nuevo se suspendan las actividades al aire libre durante toda la jornada puesto que el nivel naranja continuará activo durante toda la jornada.
Tampoco se dará tregua en la costa y desde la Dirección Xeral de Emerxencias recomiendan no acercarse ni andando ni en vehículo, en la medida de lo posible, a los diferentes puertos, muelles o diques, así como a cualquier zona costera a la que pueda llegar la fuerza del mar.

Comentarios