domingo 26.01.2020

Miles de devotos escoltan la imagen de Os Remedios hasta A Ponte Vella

Betanzos volvió a mirar hacia A Ponte Vella. Nuestra Señora de Riba Cavada, Nosa Señora do Camiño, la Virgen de los Remedios es, por decisión de los brigantinos,

El santuario recibió un goteo constante de devotos desde la primera misa, a las 08.00 horas	Patricia G. Fraga
El santuario recibió un goteo constante de devotos desde la primera misa, a las 08.00 horas Patricia G. Fraga

Betanzos volvió a mirar hacia A Ponte Vella. Nuestra Señora de Riba Cavada, Nosa Señora do Camiño, la Virgen de los Remedios es, por decisión de los brigantinos, protectora, vigía y guardiana de la capital histórica As Mariñas. La romería mariana más concurrida de la zona cita cada 8 de septiembre a miles de personas en uno de los barrios con más solera de Betanzos. Bajo cientos de banderolas de papel y dos arcadas con la figura de Nosa Señora. Desde  las ocho de la mañana, coincidiendo con la primera misa, hasta la procesión de la tarde que, un año más, volvió a paralizar Betanzos. Con un fondo musical de campanas repicando que puede oírse en toda la ciudad y consigue emocionar a más de uno, desde San Martiño de Tiobre a Santa María de Pontellas y desde San Martiño Brabío a Santo Estevo de Piadela.
   La imagen de Os Remedios sale en procesión solo una vez al año y el “desfile” congrega a devotos de toda la comarca, pero también de las de Ferrol, A Coruña y Ordes. Una edición más, el puente que une las dos orillas del Mandeo volvió a convertirse en el pasadizo de ilusión y devoción por el que, desde las 07.30 horas, transitaron decenas de romeros dispuestos a postrarse a los pies de Nosa Señora do Camiño.
Los orígenes del santuario, en la salida de la capital brigantina hacia la ciudad departamental, se remontan cinco siglos atrás, en la senda de San Martiño de Tiobre, cerca de donde se localiza la ciudad primitiva, donde convergen las rutas jacobeas y donde, al parecer, la Virgen María se apareció a uno de sus feligreses para indicarle el lugar donde estaba la imagen de piedra que finalmente se halló al pie del camino, donde se levantó primero una ermita y después el actual santuario, que lleva el sello del maestro Juan de Herrera.
El municipio se vistió de fiesta y, sobre todo, A Ponte Vella-Nosa Señora, un barrio orgulloso de su imagen y de la invasión de fieles que con sus velas iluminan, todavía más si cabe, el trayecto entre el templo, en la cima de la empinada calle de Nosa Señora, y la plaza de Enrique IV (A Eira Vella), a la altura del cruce de las carreteras de Ferrol y Vilalba.

Dispositivo Especial
Protección Civil, Policía Local y Cruz Roja participaron en el dispositivo especial de tráfico, seguridad y emergencias desde primera hora, y después de la siete se cortó la circulación en la calle de Saavedra Meneses, a al espera del paso de la Virgen de los Remedios a hombros de los cofrades de Nosa Señora y de voluntarios de Protección Civil, que se turnaron en la bajada y la subida, y acompañada por la Banda de Música de Betanzos.
A su llegada al cruceiro situado en el inicio de la cuesta, las bombas de palenque, que cada año dispara la misma familia en señal de devoción y ofrecimiento, emociona hasta el causar algunas lágrimas entre los devotos que participan en la procesión para cumplir promesas o pedir mediación a Nosa Señora.

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