sábado 26/9/20

La ausencia de relevo obliga a las Hermanas Misioneras de María a dejar San Francisco

Las Franciscanas Misioneras de María dejan Betanzos. Según ha podido saber El Ideal Gallego, la  inexistencia de “relevo” fuerza una decisión con importantes perjuicios para la ciudad, tanto por la capacidad de colaboración de las hermanas, clave en citas como la Semana Santa o el San Roque, como por su entusiasmo como cuidadoras de uno de los   sitios más visitados de As Mariñas.

San Francisco es uno de los templos que atrae más visitantes a Betanzos	Pedro Puig
San Francisco es uno de los templos que atrae más visitantes a Betanzos Pedro Puig

Las Franciscanas Misioneras de María dejan Betanzos. Según ha podido saber El Ideal Gallego, la  inexistencia de “relevo” fuerza una decisión con importantes perjuicios para la ciudad, tanto por la capacidad de colaboración de las hermanas, clave en citas como la Semana Santa o el San Roque, como por su entusiasmo como cuidadoras de uno de los   sitios más visitados de As Mariñas. El Convento de San Francisco, considerado “monumento capital de la arquitectura gótica de Galicia” y Bien de Interés Cultural (BIC) de España desde 1919, abre sus puertas cada día gracias a las franciscanas, quienes se encargan de su cuidado y mantenimiento diarios, por lo que su marcha supone, en un primer momento, un problema para Betanzos. Este periódico ha podido confirmar gestiones por parte del alcalde, el socialista Ramón García Vázquez, para evitar el cierre del templo escogido por Fernán Pérez de Andrade  “O Bó” para “enterrar meu corpo” y los de su esposa, Sancha Rodríguez, pero no cuáles son las soluciones que se plantean desde la Orden Franciscana y desde el Ayuntamiento de Betanzos. 
El monumento funerario descansa sobre un oso y un jabalí, y es esta disposición la que lo convierte en único en Galicia. 
El ir y venir de los franciscanos, la desamortización de Mendizábal y los incendios registrados en el convento marcan el destino de San Francisco. Las Misioneras de María de la Pasión se establecieron en la ciudad años después de que, en 1992 marcharan los últimos frailes, recordados por su talante predicador y su disposición colaboradora con las Parroquias de Betanzos. 
Como sus antecesores, y tras dos decenios, las franciscanas dejarán huella, por su atención desinteresada y su apoyo incondicional a la actividad social y cultural de Betanzos.

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