domingo 17/1/21

ARTEIXO - Pequeciencia: divertido laboratorio al aire libre

El paseo fluvial de Arteixo acogió múltiples actividades donde los niños aprendieron a través de juegos científicos

1. El anfiteatro situado en el paseo fluvial acogió algunas exhibiciones de personal cualificado como la fabricación de un cohete de agua fotos: quintana
1. El anfiteatro situado en el paseo fluvial acogió algunas exhibiciones de personal cualificado como la fabricación de un cohete de agua fotos: quintana

Cuando un niño juega, se divierte. Cuando a un niño se le enseña jugando, se divierte y, además, aprende más rápido. Esa es la lectura de iniciativas como la que tuvo lugar ayer en el paseo fluvial de Arteixo bajo el título de Pequeciencia.
Un programa compuesto por múltiples actividades repartidas en varios puntos con las que los niños tuvieron la oportunidad de sorprenderse, observar, explorar, experimentar... pero sobre todo de aprender.
Se llevaron a casa conocimientos que, quizás de otra manera, no se llevarían. Matemáticas, física, química, geología, biología y paleontología. Dicho así, a ninguno de ellos le hubiera llamado la atención. Pero lo hizo. ¿Por qué? Porque descubrieron que la ciencia, de un modo u otro, puede ser divertida.

mucha participación
Pequeciencia se celebró ayer a iniciativa de la Concejalía de Educación y fue todo un éxito. Los pequeños, acompañados de sus familiares, llenaron en la tarde de ayer –bien es cierto que el buen tiempo animaba a salir a la calle– el espacio habilitado para la puesta en marcha de esta actividad desde el primer momento. Que si ilusiones ópticas, que si la brújula flotante, el campo magnético, los limones eléctricos, la creación de vacío, la guerra gaseosa... Todo era fascinante a sus ojos.
Incluso el anfiteatro se convirtió en improvisado escenario sobre el que tuvieron lugar un par de exhibiciones: “Esto si que é música” y “Cohete de agua”. Llenazo para verlas. Y muchos de ellos, con la boca abierta. Asombrados de lo que veían. Y queriéndolo hacer ellos, claro.
Pero la cosa no quedaba ahí, ya que un stand de astronomía permitía ver telescopios especiales y otros aparatos relacionados con este campo y, por otra parte, se instaló un pequeño museo científico donde los niños aprendieron a distinguir minerales, rocas, fósiles, plantas, insectos y diversas fotografías y pósters relacionadas con la naturaleza y con la ciencia. 
Y los monitores, mientras, encantados con la respuesta de los niños, verdaderos protagonistas de Pequeciencia, ese divertido laboratorio al aire libre. 

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