martes 16.07.2019

Arteixo espera el permiso de Costas para poner en marcha el centro ambiental de Sorrizo

Está pendiente un trámite urbanístico para poder calificar la parcela como equipamiento de carácter público

El recinto debe ser adecuado en su interior para albergar actividades | quintana
El recinto debe ser adecuado en su interior para albergar actividades | quintana

El Ayuntamiento de Arteixo está a la espera de que la Demarcación de Costas dé luz verde a una modificación urbanística necesaria para poner en marcha el centro de interpretación ambiental de Sorrizo, que se ubicará en una nave abandonada en el litoral de esa parroquia.

Desde el Ejecutivo municipal aseguran que la parcela estaba fuera de ordenación y el año pasado se logró la aprobación de la Xunta para regularizar núcleos costeros del municipio, pero ahora es preciso declarar ese suelo como de equipamiento público.

Obras de seguridad 
El Gobierno de Arteixo llevó a cabo el año pasado varias obras de recuperación de la nave, una inversión que ascendió a 60.000 euros y que sirvió para sanear la infraestructura, reforzando la cubierta y asegurando las paredes, además de colocar un cierre perimetral y adecuar el interior para su uso museístico más adelante.

El Ejecutivo local logró en mayo de 2016 la cesión por parte de la Xunta del recinto, que estaba abandonado en Sorrizo –el precio de venta fueron 14.769 euros–, con el objetivo de convertirla en un edificio “con objetivos didácticos que sirva como lugar de actividades relacionadas con el medio ambiente y la cultura del municipio”, explican desde Arteixo.

El recinto estaba sin uso y presentaba un mal estado de conservación, dicen desde el Consistorio, por lo que esta primera obra permitió frenar su degradación, recuperar elementos estructurales y mejorar la seguridad para, en una segunda fase, convertirlo ya en el centro de interpretación ambiental Mar de Sorrizo.

Criadero en los 80
La edificación, que en la década de los años 80 fue un criadero marino, se ubica en una parcela de 1.000 metros cuadrados y lleva años abandonada. Ahora, podrá vivir una “segunda vida” como centro ambiental y contará con amplios ventanales para contemplar la costa.

Desde el Consistorio indican que la instalación no puede comenzar su actividad hasta que no se declare la parcela como un equipamiento público, por lo que aguardan que el trámite urbanístico se resuelva con celeridad y próximamente se puedan programar propuestas lúdicas, científicas y culturales en la zona.

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