martes 29/9/20

Ambiente festivo en Miño y Sada con la Cebola Chata y la Modernista

Los municipios ponen buena cara a la situación de pandemia con un programa adaptado a la nueva normativa
Los comerciantes despacharon todo tipo de hortalizas en Miño | quintana
Los comerciantes despacharon todo tipo de hortalizas en Miño | quintana

Los municipios de Miño y Sada pusieron ayer su mejor cara a la inédita situación que ha traído el 2020. La pandemia del coronavirus no frenó las ganas de disfrutar del verano y los ayuntamientos adaptaron sus habituales ferias de la Cebola Chata y Modernista a los nuevos protocolos de seguridad sanitaria.

En Miño pudieron verse dispensadores de gel por la zona del mercado, donde los puestos guardaban distancias y, por supuesto, obligaban al uso de mascarilla entre los clientes. Además de la cebolla chata, variedad típica de la localidad –y que pudo degustarse en empanadas–, los feriantes despacharon productos como patatas, tomates, pimientos o pan, entre otros.

Además, hubo mercado de artesanía y actividades para los más pequeños como el espectáculo “Circanelo”, de teatro gestual danza y acrobacia; y la actuación musical de O Capitán Garfo, que presentó “Cociñando música”.

El fin de fiesta corrió a cargo de Festicultores Troupe, que ofreció un pasacalles con el lema “Fernando Simón coa Festicultura. Fai a túa festa máis segura”, aludiendo al experto epidemiólogo que se ha convertido en toda una estrella este año.

Sada celebró su Feira Modernista con medidas de seguridad que obligaron a delimitar el espacio del tradicional picnic popular, para el que hubo que reservar espacio con anterioridad. “Unha feira que rememora estampas de xusto fai un século, onde tamén padeceron a gran pandemia da gripe mundial que finalizou en 1920”, explicaba el Ayuntamiento.

Los pasacalles con música de jazz y los espectáculos itinerantes dieron colorido y ambiente durante todo el día. Los Dixie Kings recorrieron los jardines y el paseo marítimo, para dar paso más tarde al Fantástico Circo de Insectos Gigantes del Dr. Mezzo. El quinteto de metales Brassada, con músicos de la banda municipal, cerró la jornada.

Mascarillas, geles hidroalcohólicos y distancia social, además de aforos limitados, no empañaron la fiesta ni las ganas de divertirse. Las comidas en familia y la música amenizaron un verano atípico en el que no habrá verbenas abarrotadas ni “agarrados” en las pistas de baile.

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