Touriñán y Marián Mouriño protagonizan un “derbi” televisivo en el programa 'A miña gran cidade'

Este sábado, la Televisión de Galicia emitió un nuevo capítulo del programa A miña gran cidade que llevó a Marián Mouriño, presidenta del Celta, a ejercer de anfitriona en Vigo frente al actor y cómico
Xosé AntonioTouriñán, declarado deportivista de corazón. El reto: convencerlo para que se “quede unos días” en Vigo mostrando lo mejor de la ciudad, su gente, su cultura… y su pasión por el Celta.
El programa comenzó con Marián repasando los rincones más emblemáticos del club celeste, incluyendo visitas a Afouteza (la ciudad deportiva del Celta), Balaídos, los vestuarios, los pasillos del estadio, e incluso una experiencia inmersiva con el himno. Touriñán, mientras tanto, se mostraba escéptico pero receptivo, intercambiando bromas y comentarios con picardía, fiel a su estilo humorístico.
Además, Marián sorprendió al regalarle una camiseta del Celta a Touriñán, y hubo momentos de complicidad entre ambos mientras degustaban la gastronomía local y recorrían distintas zonas de Vigo, incluida la sede del club en la calle del Príncipe. El humorista sorprendió a la presidenta del Celta con otro regalo, la camiseta conmemorativa de los 25 años de la Liga del Deportivo y comenta: "A ver se en 25 anos podemos facer camisolas do Celta!" al tiempo que los dos posan con las camisetas.
Como no podía faltar tratándose de dos figuras públicas relacionadas con equipos rivales, Celta y Deportivo, hubo marcha de ”derbi” en clave de humor. Touriñán hizo alusiones jocosas a las diferencias entre ser deportivista y ser celeste, Marián respondió con reproches amables cuando recordaba gestas pasadas o situaciones como el trofeo Teresa Herrera, en tono campechano pero con trasfondo.
El cierre del programa (o al menos de esta edición) venía con un interrogante abierto: ¿lograría Marián que Touriñán cambiara de “bando” y aceptara quedarse más tiempo en Vigo? Esa invitación amable, salpicada de orgullo celeste, humor y turismo local, apunta a ser uno de los momentos más recordados del episodio.












